Lucero confirmó la inminente licitación del Belgrano Cargas y avivó el debate por proveedores y mano de obra local
En una entrevista desde Santiago de Chile, el secretario de Minería de la Nación adelantó que los pliegos del tren de carga estratégico para los proyectos de cobre y litio se publicarán «en breve»; sus definiciones sobre el RIGI, la licencia social y el reparto de beneficios con las provincias impactan de lleno sobre La Rioja y el corredor de Vicuña
LA RIOJA.- El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, confirmó que los pliegos de licitación del Belgrano Cargas serán publicados en un plazo inmediato y abrió, al mismo tiempo, una discusión sensible sobre el equilibrio entre el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), las regulaciones provinciales y la cuota de beneficios que deben recibir las comunidades que alojan los proyectos mineros. Las definiciones, formuladas desde Santiago de Chile en el marco de la Semana del Cobre organizada por el CESCO, tienen un correlato directo sobre La Rioja, provincia atravesada por el ramal ferroviario y protagonista del conflicto abierto con San Juan por el acceso al yacimiento Vicuña.
«Tengo entendido por diálogos internos que tuve en los últimos días con funcionarios que en breve estarán los pliegos de licitación para el Belgrano Cargas», afirmó el funcionario en una entrevista exclusiva con el medio especializado Cuyo Minero. El propio Lucero subrayó el alcance estratégico de la obra: «Los dos ramales alimentarán directamente los proyectos de cobre del oeste y los proyectos de litio en el Noroeste, así que es una salida logística muy importante».
La confirmación llega en un momento de alta tensión en el noroeste argentino. La Rioja mantiene abierto un frente con la provincia de San Juan por el control del acceso a Vicuña —el desarrollo conjunto de BHP y Lundin Mining encuadrado en el RIGI— luego de que la jueza María Greta Decker dictara una medida precautoria sobre la Ruta Provincial 506. El corredor ferroviario, en paralelo, se proyecta como una salida logística alternativa para el mineral que, de concretarse en los plazos previstos por el Gobierno nacional, modificaría el mapa productivo del oeste riojano.
El debate por proveedores y trabajadores locales
Uno de los tramos más sensibles de la entrevista giró en torno al involucramiento de proveedores y mano de obra local en los proyectos que operan bajo el paraguas del RIGI. Lucero reconoció que existe una tensión entre el régimen nacional —que garantiza libertad de contratación a las empresas inversoras— y las normativas provinciales que procuran resguardar cuotas mínimas de trabajo regional.
«El esfuerzo que estamos haciendo es para ser aprovechado en principio por argentinos. Pero tenemos que ir buscando un equilibrio en el cual todos ganemos», planteó el secretario. «Vivimos en un país libre en el cual las empresas tienen la oportunidad, la facilidad y el derecho de elegir a sus propios proveedores. Por otro lado, tenemos las limitaciones del RIGI y las regulaciones provinciales, sobre todo respecto a mano de obra local».
La definición cobra especial relevancia para el departamento General Lamadrid —cuya cabecera es Vinchina y cuyo territorio incluye el paso fronterizo de Pircas Negras—, donde la intendencia viene reclamando compromisos escritos de empleo local y revisión de la metodología del Estudio de Impacto Ambiental para el proyecto Vicuña. La posición nacional, tal como la formuló Lucero, subordina esas exigencias al principio de libre elección de proveedores, aunque reconoce que «la licencia social se gana cuando, empezando por las comunidades cercanas al proyecto y siguiendo por la provincia que lo aloja, reciben lo que puede ser considerado una cuota razonable de los beneficios del proyecto».
Prórroga del RIGI y competencia regional
Consultado sobre la posibilidad de una nueva extensión del RIGI, cuya adhesión vence en 2027 tras la prórroga dispuesta por decreto, Lucero no la descartó pero la condicionó a una decisión legislativa. «¿Es imposible cambiar la norma para extenderlo? No lo creo, pero es un trabajo que tiene que hacer el Congreso de la Nación», sostuvo. El funcionario estimó que los proyectos de cobre difícilmente ingresen a fase de construcción antes del cierre del régimen vigente: «No veo proyectos entrando en construcción hasta el próximo año, que es cuando termina el régimen».
El secretario ubicó al RIGI dentro de una lógica de competencia regional que podría profundizarse. Según su lectura, Chile y Perú observan con atención el avance argentino y eventualmente podrían adoptar esquemas tributarios análogos. «Si Chile o Perú emprenden el mismo camino no me extrañaría nada, sería razonable que lo hagan porque tienen otros condicionamientos, por ejemplo yacimientos con bajas leyes», señaló, antes de definir el escenario como «una competencia de competitividad».
Esa dinámica incluye la emergencia de un nuevo eje geoeconómico regional. «Empieza a aparecer la noción de un polo, como existe el triángulo del litio pero esta vez del cobre, con Perú, Chile y Argentina», describió Lucero, aunque advirtió que los dos vecinos «tienen una producción de cobre fuerte desde hace mucho tiempo y nosotros estamos por empezar».
Una mirada sobre la capacidad productiva argentina
Lucero admitió que la industria local no estará en condiciones de abastecer la totalidad de la demanda que generará el despliegue minero proyectado para los próximos años. «Va a haber cosas que en el país no podamos proveer, de cierta tecnología o cierto expertise, pero hay cosas que sí son posibles», planteó, y reclamó a los actores locales ser «equilibrados a la hora de fijar precios». También insistió en la necesidad de un mercado laboral interno fluido: «Es importante que esté la capacidad de los trabajadores de moverse de un sitio a otro buscando donde haya trabajo y oportunidades. Así se hizo grande el país, y creo que a eso tenemos que ir».
La definición delinea un esquema en el que las economías regionales —entre ellas la riojana, con su corredor minero de frontera y sus aspiraciones logísticas vinculadas al tren de cargas— deberán disputar espacio en una cadena de valor que se organizará, en buena medida, desde afuera. La publicación inminente de los pliegos del Belgrano Cargas aparece, en ese marco, como el primer hito tangible de una etapa que el Gobierno nacional se propone acelerar antes del cierre del actual régimen de incentivos.