El secretario de la Gobernación riojano cuestionó con dureza las políticas de Javier Milei y detalló el plan de emergencia que implementó el gobernador Ricardo Quintela para congelar tarifas y cuotas de viviendas sociales: «Es una provincia altamente desfinanciada».
En una entrevista cargada de definiciones políticas, el secretario de la Gobernación de La Rioja, Ricardo Herrera, trazó un panorama sombrío sobre el impacto de la «motosierra» oficial en su provincia, pero defendió las medidas de alivio anunciadas recientemente por la administración de Ricardo Quintela. Según el funcionario, la provincia dejó de percibir 45.000 millones de pesos mensuales desde la llegada de la libertad avanza al poder, lo que calificó como una «asfixia financiera sistemática».
«Quintela nunca ha dudado del lugar y del rol que ocupaba frente a un gobierno que ha decidido dejar de lado a mucha gente», afirmó Herrera, destacando que el pasado 1° de mayo el gobernador anunció el congelamiento de tarifas de luz, agua, saneamiento, transporte público e internet hasta el 31 de agosto. «Nosotros vamos a afrontar el gasto, no va a ser la gente», sentenció.
El freno a la obra pública y la crisis industrial
Herrera explicó que la decisión de reducir las cuotas de las viviendas sociales responde a un reordenamiento forzado de recursos: ante la paralización del 98% de las transferencias nacionales para obra pública, la provincia redirecciona fondos hacia la supervivencia básica de los vecinos.
La situación no solo golpea a la administración pública, sino al corazón productivo de la provincia. Herrera alertó sobre la depresión en el polo textil riojano —uno de los más importantes del país— debido a la apertura indiscriminada de importaciones y el aumento de costos. «Los comerciantes hoy no pueden pagar la luz. Nos juntamos con ellos todas las semanas para evitar que les corten el servicio o que fiscalía los ejecute por ingresos brutos», detalló.
Dardos contra Martín Menem
Uno de los puntos más álgidos de la charla fue la referencia a la familia Menem y su peso en el Gabinete nacional. Herrera reconoció tener diálogo con Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, aunque criticó su postura ante la crisis provincial.
«Trato de persuadirlo de que no se puede desentender de su provincia. Le van a pasar factura por haber mirado para el costado en un momento tan crítico», disparó el secretario. Para Herrera, es un «flaco favor» el que se hace el diputado nacional al ignorar la situación de los riojanos, especialmente considerando sus aspiraciones a la gobernación.
Una gestión de «trinchera»
El funcionario describió la cotidianidad del gobernador Quintela como una «gestión de cercanía absoluta», asegurando que el mandatario atiende pedidos en la puerta de su casa hasta altas horas de la noche. «La gente no tiene ni para comer», advirtió.
Finalmente, Herrera vinculó la resistencia de La Rioja con la doctrina social de la Iglesia, asegurando que priorizar a los más necesitados es una «decisión política y moral» frente a un modelo nacional de alta concentración económica. «Mirar para el costado sería un crimen», concluyó, posicionando a Quintela como un posible referente de un norte distinto para el peronismo nacional.





