La jueza del Tribunal Superior de Justicia, Karina Becerra, bendijo una eventual postulación del ministro de Producción. Mientras tanto, el funcionario intensifica las recorridas barriales en la zona norte enfocado en «alimentación y autoproducción urbana».
A medida que el peronismo local busca reorganizar sus líneas internas y consolidar un armado territorial que le permita resistir el embate del ajuste nacional, los casilleros para las candidaturas clave en la provincia empiezan a registrar movimientos de peso. En las últimas horas, la carrera por la intendencia de la capital riojana sumó un fuerte ingrediente político tras el explícito respaldo institucional que recibió el ministro de Producción y Ambiente, Ernesto «Harry» Pérez, por parte de un sector clave del Poder Judicial.
Quien se encargó de subir al ministro al escenario de los presidenciables municipales fue la jueza del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, Karina Becerra. En declaraciones públicas que agitaron el avispero de la rosca oficialista, la magistrada no escatimó en elogios al evaluar las condiciones de Pérez para conducir los destinos de la comuna capitalina. “Creo en su capacidad, es muy inteligente, pero sobre todo una persona estratégica”, afirmó Becerra, validando el perfil técnico y político del funcionario de la escudería del gobernador Ricardo Quintela.
La respuesta en el territorio: huertas, comedores y contención vecinal
Lejos de enfriar la expectativa o adoptar una postura meramente protocolar, el ministro de Producción recogió el guante de las declaraciones y aceleró a fondo su agenda de posicionamiento barrial. En una serie de recorridas concentradas en la postergada zona norte de la ciudad de La Rioja, Pérez buscó amalgamar las herramientas de su cartera con las demandas más urgentes de la comunidad.
«Más presencia territorial en el barrio Matadero. Ricardo Quintela siempre tuvo muchos amigos en el barrio», remarcó el ministro Pérez, apelando a la sintonía histórica del mandatario provincial con los sectores populares.
La avanzada del funcionario —secundado por dirigentes locales como Gastón Palacios y Maricel Maldonado— incluyó desembarcos específicos en el barrio Antártida 2, donde el eje de la gestión se centró en mitigar la crisis alimentaria que golpea al norte del país. Allí, los equipos provinciales desplegaron esquemas de asistencia alimentaria directa y programas de autoproducción urbana, promoviendo la instalación de huertas comunitarias y familiares como un paliativo frente a la fuerte inflación y la escalada de la canasta básica.
Redes vecinales como escudo ante la crisis
El despliegue de Pérez no es aislado y responde a la directiva del Ejecutivo riojano de blindar la paz social mediante la articulación con las bases en momentos de fuerte asfixia financiera por parte de la Casa Rosada. El propio ministro de Producción ratificó este rumbo tras mantener encuentros con referentes de la sociedad civil: «Más trabajo con centros vecinales de la zona norte, más participación vecinal».
Con la bendición del entorno judicial y el despliegue de las cuadrillas ministeriales en las barriadas de la capital, el oficialismo provincial empieza a perfilar las opciones para retener el control territorial de la ciudad principal. En un escenario dominado por la escasez de recursos y la pelea de fondo contra el modelo libertario, la carta de un ministro de perfil «estratégico» y con inserción en el trabajo social comunitario se instala como una de las apuestas fuertes del riojano para la renovación de mandatos locales.





