Lourdes Ortiz, legisladora riojana del PJ, cruzó con extrema dureza al ministro de Economía tras sus críticas a la provincia. Lo acusó de delincuente y le advirtió que la oposición lo investigará «cuando vuelva a gobernar». Se recalienta la pelea por los fondos y el RIGI.
La interminable guerra política entre la Casa Rosada y la gobernación de La Rioja sumó en las últimas horas un capítulo de inusitada violencia verbal en las redes sociales. En un contraataque de altísimo voltaje, una legisladora provincial del riñón del gobernador peronista Ricardo Quintela arremetió de forma directa contra el ministro de Economía de la Nación, Luis «Toto» Caputo, a quien tildó de «delincuente», «nefasto» y «fugador serial», además de lanzar insultos de corte netamente personal.
La protagonista de la embestida fue la diputada provincial por el justicialismo, Lourdes Ortiz. La furiosa reacción de la dirigente riojana se activó como respuesta a las recientes declaraciones del jefe del Palacio de Hacienda, quien había calificado a Quintela de «matón de barrio» y acusado a su administración de perjudicar a los trabajadores locales por mantener congelada la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
«Sos un delincuente. Rezá y hacé promesas a todos los santos para que no gobierne el peronismo, porque cuando el peronismo vuelva a gobernar, tiene que hacer que devuelvas toda la guita que fugaste endeudando a todo un país», disparó Ortiz a través de sus canales oficiales de comunicación, elevando la virulencia institucional a un límite pocas veces visto en el pago chico.
«No tenés autoridad moral»
El descargo de la legisladora quintelista no se quedó en la chicana discursiva, sino que buscó esmerilar la figura técnica y política del ministro, vinculándolo directamente con los procesos de endeudamiento de la gestión de Mauricio Macri y la actual administración libertaria.
«Fugador serial, no tenés ninguna autoridad moral para decirle nada a Ricardo Quintela. Sos nefasto, Caputo», fustigó Ortiz. Acto seguido, alineó su postura con la advertencia que el propio gobernador riojano había deslizado semanas atrás respecto a promover auditorías e investigaciones judiciales sobre el actual equipo económico si la oposición recupera el poder central.
«¿Y sabés qué? Quintela está diciendo lo que un montón de argentinos queremos: que estés preso por llevar a la Argentina a la ruina«, sentenció de forma tajante la diputada peronista.
Una pelea de fondo que no da tregua
El estallido de furia en las redes sociales refleja fielmente el clima de trinchera que se vive en los despachos oficiales de la provincia norteña. Para el riojanismo, el bombardeo mediático de la Casa Rosada busca ocultar los efectos del severo torniquete financiero y el parate total de la obra pública en el interior profundo.
Mientras la oposición local —comandada por los libertarios enrolados detrás de Martín Menem— denuncia que La Rioja utiliza la «asfixia financiera externa» como una cortina de humo para pisar los salarios de los empleados públicos, el quintelismo se abroquela en una estrategia de resistencia cultural y económica. Con la emisión del bono alternativo «Chacho», el sostenimiento de tarifas provinciales subsidiadas y el rechazo frontal en el Congreso tanto al RIGI como al flamante proyecto del «Súper RIGI», el peronismo riojano apuesta a convertirse en el faro de la contraofensiva de los gobernadores, clausurando cualquier posibilidad de tregua o diálogo institucional con el gabinete de Javier Milei.




