El actual diputado nacional del PJ apuntó contra el rumbo económico de la Casa Rosada. Alertó por el desfinanciamiento de las universidades, la desprotección laboral y el impacto del ajuste en los jubilados.
El bloque peronista de La Rioja continúa abroquelando sus líneas para consolidar un frente de resistencia unificado ante el programa de shock del Gobierno nacional. En las últimas horas, quien levantó el perfil para sumarse a la fuerte ofensiva discursiva que lidera el gobernador Ricardo Quintela fue el exmandatario provincial y actual diputado nacional, Sergio Casas. Con duras definiciones conceptuales, el legislador alineó su discurso al de la gobernación y cuestionó los pilares de la gestión de Javier Milei, advirtiendo sobre un progresivo desmantelamiento de los derechos federales y sociales.
«Las políticas económicas de Javier Milei no pueden darse a costa de la entrega de nuestros recursos, la desprotección del trabajo argentino, la desinversión en las universidades y la reducción de los aportes patronales, perjudicando así a las y los jubilados», disparó Casas desde sus canales oficiales, exponiendo los principales frentes de preocupación que sacuden a la bancada riojana en el Congreso de la Nación.
La irrupción del exgobernador no es casual. Se da en un momento de máxima tensión institucional, en el que la provincia del NOA mantiene un severo aislamiento financiero debido al torniquete de fondos extracoparticipables impuesto por el Palacio de Hacienda —que el oficialismo estima en 1.700 millones de dólares— y las constantes fricciones por el rechazo local al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al cual el quinterismo califica abiertamente como un «plan de saqueo».
Para Casas, el modelo libertario rompe el pacto federal básico y ahonda las asimetrías geográficas en detrimento de las provincias del interior profundo. El diputado nacional reclamó un cambio de paradigma urgente en las relaciones políticas y presupuestarias entre Balcarce 50 y los distritos subnacionales. «Necesitamos políticas que promuevan un desarrollo armónico entre la Nación y las provincias, y, sobre todo, el bienestar de todas y todos», enfatizó el referente justicialista.
Con estas declaraciones, el peronismo riojano busca demostrar cohesión interna en medio de un escenario socioeconómico sumamente complejo puertas adentro de sus fronteras. Mientras la provincia se prepara para el lanzamiento de los bonos locales «Chacho» en julio como herramienta de emergencia para pagar aumentos salariales a los empleados públicos, sus representantes en Buenos Aires buscan nacionalizar el reclamo y plantarse como una de las terminales opositoras más intransigentes frente al dogma del déficit cero de la Casa Rosada.




