El secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, justificó la emisión de la cuasi moneda ante la «asfixia» del gobierno nacional por el atraso de fondos; fuerte rechazo riojano al RIGI con duras críticas a la provincia de San Juan.
LA RIOJA.– En medio de un escenario de fuerte «asfixia financiera» provocado por el corte de recursos discrecionales y el retraso en los adelantos de coparticipación solicitados a la Casa Rosada, el gobierno de La Rioja activará una serie de medidas de emergencia para intentar dinamizar el alicaído mercado interno local. Así lo anticipó el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, quien confirmó que la administración de Ricardo Quintela se apresta a formalizar un incremento salarial para el empleo público y el regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade), popularmente conocidos como «Chachos».
La decisión del Ejecutivo riojano busca responder a la persistente falta de circulante en la economía de la provincia, una problemática que las cámaras comerciales y los sindicatos estatales venían planteando con preocupación. Según el funcionario, los equipos técnicos del Ministerio de Hacienda ultiman los detalles de un anuncio que el propio gobernador Quintela prevé formalizar en los próximos días.
«Se comenzó a estudiar un aumento salarial que se está analizando para el mes de julio o agosto. Entre las variables, además, se está analizando el tema de volver a implementar los ‘Chachos’, que son un bono que va a ayudar al circulante y a movilizar la economía local», explicó Herrera en declaraciones radiales. Respecto a la viabilidad legal de la emisión de la cuasi moneda, el secretario general aclaró que no se requerirá un nuevo debate parlamentario: «Ya está aprobado por la Legislatura dentro del ejercicio 2026 en la ley de presupuesto».
Previsiones ante el «plantón» de la Casa Rosada
Desde el entorno de Quintela explicaron que la provincia debió recalibrar sus planes financieros tras haber cumplido con la documentación requerida ante la Nación para acceder a un fondo de asistencia junto a otras once jurisdicciones, una transferencia que finalmente nunca impactó en las arcas provinciales. No obstante, Herrera buscó llevar tranquilidad y aseguró que el pago del medio aguinaldo está completamente garantizado gracias a un repunte en la recaudación del mes de mayo.
«A pesar de la situación de asfixia financiera, La Rioja es una provincia ordenada que tiene sus cuentas al día. No es fácil vivir solamente con los recursos nacionales que gotean por la Ley de Coparticipación Federal sin tener otra fuente de ingreso, pero las obligaciones principales del Estado están cubiertas», remarcó el funcionario.
Minería: el «bypass» en Guandacol y la polémica por el RIGI
El segundo eje de conflicto que expuso el riojano desnudó las profundas diferencias que mantiene el gobierno provincial con la política de atracción de inversiones de la Nación y de su vecina provincia de San Juan, gobernada por Marcelo Orrego. Herrera criticó con dureza el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), calificándolo como «un espejito de colores» destinado a que las corporaciones «minimicen costos y maximicen ganancias en detrimento del comercio local».
La controversia se encendió tras conocerse que el proyecto minero Vicuña —un gigantesco desarrollo de cobre en la frontera cordillerana— planea levantar un campamento para 5.000 operarios en San Juan utilizando 2.500 módulos habitacionales importados directamente desde China.
Para La Rioja, este esquema expone las falencias de la desregulación total: «¿Dónde ha quedado el valor agregado para el comercio local y los proveedores? Esa es la muestra de por qué La Rioja no adhirió al RIGI», disparó Herrera, contrapusiendo ese modelo con la negociación que la gestión de Quintela lleva adelante con la misma operadora minera canadiense para obras viales en el Valle del Bermejo.
«El diálogo con la empresa Vicuña tiene como objetivo que ocupen mano de obra riojana en el trayecto del proyecto. Hace unos días se recorrió el bypass que van a realizar en Guandacol, bajo el compromiso de trabajar de manera conjunta con las autoridades municipales y los vecinos. Nosotros no adherimos al RIGI porque entendemos que debe haber desarrollo, pero no para que la provincia se quede con la política de la ñata contra el vidrio», concluyó el secretario general, ratificando la postura de blindaje regulatorio que ensaya el peronismo riojano frente al rumbo económico nacional.