Dura acusación de la oposición en La Rioja: aseguran que la vuelta de los “Chachos” es una operación de marketing ilegal y que la provincia tiene fondos de sobra

El diputado provincial de La Libertad Avanza, Diego Molina Gómez, afirmó que el distrito es el segundo que más recursos recibe por habitante en todo el país. Acusó al gobernador Ricardo Quintela de mantener una «guardia pretoriana» de cargos políticos y ocultar los números reales de la recaudación.

La confirmación por parte del Ejecutivo riojano de que los bonos de cancelación de deuda, popularmente conocidos como “Chachos”, volverán a circular por un período de tres meses —repitiendo el esquema implementado en 2024— desató una fuerte contraofensiva de la oposición. Lejos de la narrativa oficial que justifica la emisión en el «ahogo financiero» de la Casa Rosada, la derecha libertaria local sostiene que la provincia atraviesa un escenario de abundancia de recursos y que la cuasimoneda es una herramienta estrictamente política y al margen de la ley.

En una entrevista con la prensa, el diputado provincial por La Libertad Avanza, Diego Molina Gómez, desmenuzó la matriz de ingresos provinciales, cuestionó con dureza la falta de transparencia en las cuentas públicas y calificó la medida como un «manotazo de ahogado» del quintalismo para no recortar el gasto de la planta política. Además, planteó serios interrogantes sobre el costo de la logística de distribución en el interior y la legalidad constitucional de los cartones.

La metáfora de la herencia y los fondos ocultos de La Rioja

Para explicar el flujo de dinero que ingresa a las arcas provinciales, el legislador libertario trazó una analogía con la economía familiar, diferenciando los ingresos fijos y planificados de aquellos que llegan de forma extraordinaria.

«La Rioja es la segunda provincia que más fondos recibe por habitante de todo el país, detrás de Tierra del Fuego si sumamos coparticipación y extracoparticipación. Es la quinta si solo miramos lo coparticipable. Durante años entró muchísima plata. La pregunta es: ¿qué hicieron con los fondos extracoparticipables durante las sucesivas gestiones nacionales?», interpeló Molina Gómez.

El diputado citó cifras oficiales para demostrar que, a diferencia de lo que sostiene el relato oficial, la provincia cuenta con superávit: «En el primer trimestre de 2026 ingresaron $351.000 millones entre coparticipación y recaudación provincial, pero solo se ejecutaron $274.000 millones. Es decir, sobraron $77.000 millones. En mayo ingresaron otros $145.000 millones, lo que representa un aumento del 40% en términos nominales y reales, superando la inflación interanual. Plata hay, pero no hay transparencia; nadie sabe qué hacen con el dinero».

Según el referente de La Libertad Avanza, el Ejecutivo ha desfinanciado áreas clave como la seguridad y la infraestructura barrial —mencionando el estado de abandono y la falta de asfalto en las calles aledañas a la propia Terminal de Ómnibus— para sostener una estructura burocrática inviable. «Crearon innumerables secretarías y subsecretarías. Es lo que yo llamo la ‘guardia pretoriana’ del quintalismo. Los sueldos de los riojanos hoy deberían estar al lado de la inflación con los recursos que entran, pero prefieren usar la plata en viáticos y camionetas», disparó.

Imprenta, logística y desconfianza comercial: el costo oculto de los bonos

Uno de los puntos más críticos de la entrevista giró en torno a la conveniencia económica e inmobiliaria de poner en marcha el aparato emisor de cuasimonedas por un lapso tan acotado de 90 días. Molina Gómez puso en duda que la logística sea redituable para el erario público.

  • Gasto logístico ciego: El traslado de los papeles al interior, el pago extra a los cajeros y la infraestructura de las bocas de expendio generan un costo que el Gobierno oculta. «No hay un solo informe transparente que nos diga cuánto combustible y cuántos camiones se gastan en esto», denunció.
  • Reacción comercial: El diputado desestimó el argumento oficial de que los bonos «reactivan el comercio». Para el legislador, el fenómeno es inverso: «El comercio se mueve porque la gente se quiere sacar los Chachos de encima de inmediato. Nadie ahorra ni invierte en Chachos. Si tenés un microemprendimiento, tus proveedores son de afuera y no te los reciben». En la misma línea, tildó de «alucinación» los dichos de ministros locales que afirmaban que provincias vecinas como Córdoba o Catamarca verían con buenos ojos la circulación regional del bono.

La embestida legal: «Es una flagrante violación constitucional»

Finalmente, Molina Gómez fundamentó la ilegalidad técnica de la cuasimoneda riojana basándose en el marco normativo de la República Argentina y en los antecedentes históricos que moldearon la Carta Magna nacional, inspirada en el modelo estadounidense.

«Los Chachos son simplemente una operación de marketing político para desafiar al Gobierno nacional e intentar posicionar al Gobernador a nivel país. Pero están violando la ley de manera flagrante», aseguró el diputado.

Para sostener su postura, el legislador enumeró el cerrojo legal que prohíbe la emisión de instrumentos sustitutos de la moneda soberana:

  • Constitución Nacional (Arts. 75 inc. 6 y 126): Establece de forma taxativa que la única autoridad facultada para emitir moneda es el Congreso de la Nación, prohibiendo expresamente a las provincias acuñar moneda o emitir billetes sin autorización.
  • Ley de Convertibilidad (N° 23.928, Art. 30): Prohíbe a cualquier entidad provincial la creación de instrumentos que circulen como moneda de curso legal.
  • Ley de Responsabilidad Fiscal (N° 25.917, Art. 21): Restringe de modo absoluto la emisión de títulos sustitutos del modelo monetario nacional en todo el territorio.

«Es una situación de extrema gravedad. El Gobierno provincial sigue tirando la deuda hacia adelante, no paga los compromisos y nos deja en default. El que venga después va a tener que ver cómo paga esta fiesta. La Rioja recibe fondos como si fuera una provincia petrolera, pero la realidad que le dejan a los vecinos es la de una administración quebrada y sin control», concluyó.