César Salcedo, rector de la UNdeC, confirmó una recomposición salarial de casi el 25% y un auxilio financiero para gastos de funcionamiento y hospitales escuela. Sin embargo, aclaró que mantendrán las demandas judiciales y alertó por el daño «irreparable» al sistema científico.
Tras meses de máxima tensión, masivas movilizaciones en todo el país y un virtual congelamiento de los canales institucionales, el conflicto entre el Gobierno nacional y las universidades públicas experimentó su primer vuelco significativo. Las autoridades de la cartera de Educación de la Nación suscribieron un acta acuerdo junto a los secretarios generales de los gremios docentes y nodocentes, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para destrabar de forma urgente el ahogo presupuestario.
A pesar del fuerte impacto de la medida, el rector de la Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC), César Salcedo, se mostró cauto y definió el entendimiento como un «principio de acuerdo» o un paliativo de emergencia. En diálogo con la prensa local, el académico advirtió que la tregua financiera no frena el frente judicial en la Corte Suprema de Justicia ni resuelve el desfinanciamiento estructural que sufre el sistema científico y tecnológico de las provincias.
Los números del acuerdo: salarios, gastos y el reparto a hospitales
El entendimiento alcanzado gira sobre tres ejes de financiamiento inmediato que buscan dar previsibilidad a las casas de altos estudios de cara al segundo semestre del año:
- Recomposición salarial: Se pactó un incremento del 21,33% para el mes de junio (calculado sobre la liquidación de mayo) y un 3% adicional para octubre (sobre los salarios de septiembre), consolidando una suba cercana al 25% para los trabajadores universitarios.
- Gastos de funcionamiento y becas: Las partidas para el mantenimiento de los edificios y la administración diaria aumentarán un 20%, mientras que los montos de las Becas Manuel Belgrano —destinadas a promover carreras estratégicas como las ingenierías— tendrán una actualización del 50%.
- Fondos para salud: Se dispuso una partida excepcional de $50.000 millones destinada exclusivamente a los hospitales universitarios.
Al ser consultado sobre el impacto de estos fondos de salud en La Rioja, Salcedo aclaró que el reparto se realizará a prorrata según la magnitud y complejidad de cada nosocomio. «Se hará conforme la envergadura de cada unidad académica. No es la misma infraestructura hospitalaria la de la Universidad de Buenos Aires (UBA) o la de Córdoba, que tienen varios centros, que la de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), que cuenta con un solo hospital de clínicas», explicó.
Sin claudicar: las 48 universidades mantienen las demandas judiciales
Uno de los puntos de mayor fricción durante las tratativas previas fue el intento del Gobierno nacional de condicionar el flujo de fondos a cambio de que las universidades retiraran las demandas presentadas en los tribunales federales. Sin embargo, el bloque de rectores se plantó.
«El primer condicionamiento que puso el subsecretario para iniciar el diálogo con las federaciones gremiales era retirar la demanda judicial. Los secretarios generales aclararon que eso no les correspondía a ellos, sino a los rectores. Y nosotros dijimos que no, que no aceptábamos ese condicionamiento porque creíamos que el reclamo por la ley es justo«, reveló Salcedo.
El rector de la UNdeC especificó que la ofensiva legal fue interpuesta por un bloque de 48 universidades nacionales (entre las que se encuentran Jujuy, Santiago del Estero, Salta y la propia Chilecito, a diferencia de la UBA que no suscribió). «No retiramos las demandas. La Corte Suprema de Justicia va a resolver sobre la materia de salarios y becas, mientras que el resto del presupuesto sigue tramitando ante el Juzgado Federal de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo. Somos respetuosos de la Justicia y esperamos ambas resoluciones», subrayó.
La advertencia por el sistema científico: «El daño en muchos casos es irreparable»
Para Salcedo, el gran bache de la propuesta oficial radica en que ignora las funciones esenciales de la educación superior que van más allá del dictado de clases en las aulas, tales como la extensión, la infraestructura edilicia y, fundamentalmente, la investigación tecnológica.
«Hoy el sistema científico y tecnológico nacional sigue absolutamente desfinanciado. El 80% de los científicos de nuestro país está radicado en las universidades y el resto en organismos como el Conicet. Por más que el Gobierno nacional mañana pusiera toda la plata que adeuda, muchos procesos de investigación biológica ya se interrumpieron y no se pueden reanudar de un día para otro. El daño a la rueda del conocimiento va a tardar muchos años en sanar», alertó con dureza.
Finalmente, el conductor de la UNdeC atribuyó este avance presupuestario al impacto de las multitudinarias movilizaciones públicas que se replicaron en todo el territorio argentino, con especial énfasis en el Valle de Antinaco-Los Colorados. «La sociedad argentina le ha dicho al Gobierno de la Nación que la educación superior es una política de Estado, no de un gobierno de turno. Es una herramienta identitaria de movilidad social ascendente. Las marchas confirmaron que a las universidades nos asistía la razón en el reclamo y que los fondos estaban; solo hacía falta voluntad política para enderezar el rumbo», concluyó.