La Rioja acumula una fuerte caída del 10,5% en empleo privado desde noviembre de 2023

En un período de casi dos años y medio, 22 de las 24 jurisdicciones argentinas registran menos puestos de trabajo en el sector privado que en noviembre de 2023. El consolidado nacional cae 3,4%, con La Rioja entre las provincias más afectadas al perder un 10,5% de su empleo formal privado, según datos de Raíz Federal.

El informe de la consultora especializada en análisis federal detalla que solo Neuquén y Río Negro lograron crecer en este lapso. Las caídas más pronunciadas se concentran en Santa Cruz (-16,1%), Tierra del Fuego (-14,4%), Formosa (-12,2%) y Catamarca (-11,2%). La Rioja aparece con una contracción del 10,5%, una de las más significativas del país.

Impacto local y contrastes regionales

Para los riojanos, esta disminución representa la pérdida de miles de puestos formales en sectores clave de la economía provincial. Aunque La Rioja cuenta con fortalezas en agricultura, vitivinicultura y potencial minero, el dato refleja las dificultades que atraviesa el mercado laboral en un contexto de ajuste nacional.

El contraste con Neuquén y Río Negro —provincias impulsadas por el sector hidrocarburífero— subraya las profundas asimetrías regionales. Mientras estas jurisdicciones petroleras sostienen o expanden su empleo privado, gran parte del interior, incluyendo La Rioja, acumula pérdidas significativas.

Un panorama que exige mirada federal

Raíz Federal enfatiza la necesidad de una perspectiva federal para entender y abordar estas diferencias. La caída en La Rioja no solo afecta a los trabajadores y sus familias, sino que impacta en la actividad económica local, el consumo y la recaudación provincial.

El análisis se complementa con datos más recientes que muestran un repunte interanual (+2,5% entre marzo 2025 y marzo 2026), lo que sugiere una posible estabilización o recuperación parcial en los últimos doce meses. Sin embargo, el saldo acumulado desde fines de 2023 sigue siendo negativo y evidencia los desafíos estructurales que persisten.

En un país donde el empleo privado continúa bajo presión, el caso de La Rioja ilustra cómo las políticas macroeconómicas y las dinámicas sectoriales generan ganadores y perdedores muy distintos según la región. El monitoreo de estos indicadores será fundamental para evaluar si las señales de recuperación reciente se consolidan o si las brechas entre provincias se profundizan.