La Rioja en alerta sanitaria: por la crisis de PAMI, las farmacias locales entran al mercado de bolsa para cobrar y advierten por faltantes

El Gobierno nacional pagará deudas millonarias con Letras del Tesoro (Lecap). La farmacéutica riojana Silvia Brizuela explicó el dramático impacto en los comercios de barrio, obligados a abrir cuentas comitentes y operar con brokers para poder reponer medicamentos.

El severo plan de contingencia financiera aplicado por la conducción nacional del PAMI generó un cimbronazo sin precedentes en el sistema sanitario de La Rioja. Ante el retraso crónico en los pagos de las prestaciones, la obra social de los jubilados modificó drásticamente las reglas de juego y comenzó a cancelar sus deudas millonarias con Letras del Tesoro capitalizables (Lecap). La medida arrastra a las farmacias de la provincia a un terreno completamente ajeno: el mercado bursátil.

En diálogo con la prensa local, la farmacéutica riojana Silvia Brizuela analizó las severas consecuencias que esta «financierización» del medicamento acarrea para las pequeñas farmacias de barrio, a diferencia de las grandes cadenas. Advirtió que la falta de liquidez inmediata ya amenaza con provocar faltantes de stock en medicamentos esenciales y detalló el cambio de paradigma al que se ven obligados los profesionales de la salud, quienes ahora deben cambiar los troqueles y las recetas por el lenguaje de la bolsa de comercio.

De los troqueles a la bolsa: el nuevo y complejo circuito de pago

Brizuela especificó que la medida fue resuelta en las mesas de negociación por las entidades nacionales (como la Confederación Farmacéutica Argentina), ante la asfixiante realidad de no tener otra vía de cobro. En concreto, las prestaciones brindadas a los afiliados de PAMI durante los meses de marzo y abril se cancelarán con instrumentos financieros con vencimiento pactado para el 31 de julio.

«Esto cambia rotundamente las reglas de juego y nos somete a un terreno absolutamente desconocido, sobre todo para la pequeña farmacia. Nosotros estamos acostumbrados al sistema sanitario: hablamos de trazabilidad, validaciones, recetas de archivo y coberturas. Ahora nos imponen un nuevo lenguaje. Tenemos que aprender qué es un broker o una cuenta comitente, porque estas letras no se pueden recibir en una caja de ahorros común», explicó con preocupación.

La odisea para los farmacéuticos riojanos radica en cómo obtener los pesos para pagarle a las droguerías. Aquellos comercios que no tengan la espalda financiera para esperar los vencimientos se verán obligados a liquidar las Lecap de manera anticipada en el mercado secundario. «Al haber tanta oferta de farmacias queriendo hacerse de efectivo, el precio de las letras va a bajar y muchos colegas van a terminar perdiendo capital en la venta bursátil con tal de tener liquidez inmediata«, alertó.

El peligro del desabastecimiento en las farmacias de barrio

La falta de efectivo circulante impacta de forma directa en la cadena de suministros. Brizuela advirtió que las farmacias más chicas de la provincia ya están sufriendo para sostener el circuito de compras diarias.

«Esto indefectiblemente va a llevar a faltantes en las góndolas. El farmacéutico que no consiga liquidez rápida en la bolsa no va a poder pagarle a la droguería y, por ende, no va a poder reponer. El vecino va a ir a buscar un medicamento común y no lo va a encontrar porque la farmacia quedó fuera del circuito financiero», describió la profesional.

La dimensión del conflicto es estructural si se tiene en cuenta la escala del mercado. El PAMI cuenta con más de 5,5 millones de afiliados a nivel nacional —con un altísimo porcentaje de consumo mensual fijo en La Rioja—, lo que vuelve a la deuda «inmensa e inimaginable para la cotidianidad de cualquier ciudadano». Para la oposición y analistas del sector, este mecanismo de pago con letras es utilizado por el Palacio de Hacienda nacional para «maquillar» el superávit fiscal, postergando los vencimientos en pesos.

El debate por los genéricos y el riesgo de perder la cobertura del 100%

Ante la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados riojanos y las complicaciones del sistema, en las farmacias locales creció exponencialmente la consulta por medicamentos genéricos o «copias». Brizuela llevó tranquilidad respecto a la seguridad sanitaria de estos fármacos, aunque sembró una luz de alerta sobre el bolsillo de los abuelos.

  • Misma calidad, menor costo: «Los medicamentos genéricos son copias absolutamente confiables y tienen los mismos procesos de validación de la ANMAT que el original. El costo baja considerablemente porque no gastan en estuche secundario (cajita), folletería ni publicidad médica», aclaró la farmacéutica.
  • La trampa del troquel: Sin embargo, la especialista advirtió una complicación burocrática crucial: «Muchos de estos genéricos económicos, al no venir en caja secundaria, no traen el troquel físico que la obra social exige pegar en la receta. Por lo tanto, los afiliados de PAMI que hoy gozan de una cobertura del 100% corren el riesgo de perder ese beneficio y tener que pagar el medicamento de su bolsillo si optan por estas versiones», concluyó.