El dirigente justicialista Enrique «Quique» Escudero respaldó la medida dispuesta por el gobernador Ricardo Quintela ante la ola de críticas. Cruzó con dureza el ajuste de la Casa Rosada y le exigió al titular de la Cámara de Diputados que reclame los fondos nacionales retenidos a la provincia.
La controversia en torno al asueto administrativo excepcional decretado en La Rioja tras el triunfo de la Selección Argentina sumó un nuevo y encendido capítulo político. En medio del fuerte debate en los medios nacionales, el peronismo riojano salió a respaldar de manera unificada la decisión del gobernador Ricardo Quintela y contraatacó con dureza apuntando directamente contra la gestión de Javier Milei y la figura del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem.
A través de un documento oficial titulado «Las pequeñas alegrías también son una decisión política», el dirigente del Partido Justicialista de La Rioja, Enrique «Quique» Escudero, justificó el cese de actividades estatales y cuestionó lo que consideró una «vara selectiva» a la hora de evaluar la realidad de las provincias.
«Gobernar no es solamente administrar números. Gobernar también es comprender el estado de ánimo de una sociedad y acompañar a las personas en sus necesidades materiales y emocionales», sentenció Escudero, asegurando además que los servicios esenciales estuvieron plenamente garantizados durante la jornada de festejos.
El contraataque frente al ajuste nacional: «De decretos vamos a hablar»
El descargo del justicialismo local buscó poner en perspectiva la parálisis de un día de trabajo frente al impacto diario de las políticas macroeconómicas impulsadas desde la Casa Rosada. Escudero tildó de «curioso» que los medios nacionales dediquen horas de análisis a un decreto provincial mientras guardan silencio frente a las medidas del Gobierno nacional que «golpean directamente la vida cotidiana».
En ese sentido, el dirigente enumeró los efectos de las políticas nacionales bajo un duro contraste:
- Pérdida del poder adquisitivo en los salarios y un ajuste directo sobre jubilados y trabajadores.
- Paralización de la obra pública, afectando el empleo y el desarrollo del interior.
- Abandono de las economías regionales y desfinanciamiento de áreas esenciales del Estado.
- Pérdida de herramientas estratégicas para defender los recursos y la soberanía nacional.
Un mensaje directo para Martín Menem: el reclamo por los fondos retenidos
La veta más fuerte del documento estuvo dirigida a Martín Menem. El PJ riojano acusó al titular de la Cámara Baja de utilizar su energía para cuestionar las decisiones administrativas de su provincia natal en lugar de defender los recursos financieros que le corresponden por derecho a los riojanos.
«Sería importante que dedicara la misma energía que utiliza para cuestionar decisiones administrativas del Gobierno de La Rioja a gestionar y reclamar los recursos que el Gobierno nacional retiene y que legítimamente pertenecen a los riojanos», fustigó Escudero, quien detalló que «miles de millones de pesos» continúan retenidos por la Nación mientras la provincia debe afrontar sola sus responsabilidades institucionales.
Finalmente, el referente peronista concluyó que si esos fondos llegaran como corresponde, la provincia podría volcarlos en más viviendas, obras, empleo y desarrollo para los jóvenes. «El peronismo siempre entendió algo que otros sectores de la política parecen haber olvidado: una comunidad no se construye únicamente desde la economía», cerró, exigiendo respeto por la «felicidad colectiva» del pueblo.