El mandatario sanjuanino rechazó de plano el proyecto riojano para reactivar el litigio territorial por el control de la zona minera. Convocó a la unidad de todas las fuerzas políticas locales y defendió la soberanía sobre el yacimiento José María y el parque Ischigualasto. “Nuestra jurisdicción no está en discusión”, sentenció.
La embestida legislativa de La Rioja para reclamar soberanía sobre la estratégica zona cordillera y el distrito minero Vicuña desató una inmediata e intensa reacción institucional en la vecina provincia de San Juan. El gobernador sanjuanino, Marcelo Orrego, rompió el silencio con un durísimo descargo en el que rechazó la validez legal de la jugada de su par riojano, Ricardo Quintela, y advirtió que no cederá “ni un centímetro” del territorio ni de los millonarios recursos que administra su provincia.
“Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión”, sentenció de manera tajante el mandatario de Juntos por el Cambio, buscando llevar tranquilidad a los sectores productivos y mineros que miran con preocupación el conflicto.
Orrego desarmó el argumento de La Rioja —que busca anular el decreto ley de facto de 1968— sosteniendo que el marco legal vigente es sólido y cuenta con el aval de las instituciones democráticas modernas. “Los límites rigen hace 57 años y el propio Congreso de la Nación confirmó su vigencia en 2014 al incluirlo en el Digesto Jurídico Argentino”, enfatizó.
Un freno constitucional al «capricho» riojano
Para el gobernador de San Juan, el intento de la Legislatura riojana de declarar la «inconstitucionalidad» de la frontera actual carece de todo sustento legal en el orden republicano, y consideró que la propia redacción del proyecto aprobado delata su debilidad jurídica.
“Ninguna provincia puede cambiar un límite con su propia ley; la Constitución es clara y la propia ley riojana lo admite cuando dice que debe ir al Congreso y a la Justicia”, fustigó Orrego.
El jefe de Estado sanjuanino apeló al artículo 75 de la Constitución Nacional para recordar que las fronteras interprovinciales son potestad exclusiva del ámbito federal, por lo que cualquier norma de alcance local es «inoperante» para modificar la geografía de los recursos del subsuelo.
Convocatoria de unidad y defensa de Ischigualasto
La preocupación de San Juan no es menor. Detrás de la discusión de mapas se esconde el control de José María, el megaemprendimiento de cobre y oro operado por la multinacional Lundin Mining, clave para el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), y un ícono turístico mundial como el Parque Provincial Ischigualasto (el Valle de la Luna), declarado Patrimonio de la Humanidad.
“No vamos a permitir que se ponga en duda lo nuestro: el territorio, los recursos, el futuro y símbolos como Ischigualasto”, advirtió el mandatario sanjuanino.
Ante lo que considera una amenaza directa a las arcas y al patrimonio de su provincia, Orrego decidió convocar de urgencia a todas las fuerzas políticas de San Juan, borrando las diferencias partidarias con el peronismo y el sector libertario local para armar un frente común de resistencia. “Convoco a defender unidos lo que nos pertenece. Con el mayor respeto por La Rioja, pero con la ley en la mano, con firmeza y sin especulaciones”, concluyó.