Karina Becerra defendió los cambios impulsados por Quintela y sostuvo que el nuevo esquema apunta a reducir la burocracia y agilizar las respuestas judiciales. La provincia se prepara para implementar el sistema acusatorio y ampliar la participación ciudadana en causas de alto impacto.
La Rioja comenzó a transitar una profunda reforma de su sistema judicial que incluye la creación de juzgados especializados, la digitalización de expedientes y la futura implementación de juicios por jurados, una herramienta que ya funciona en varias provincias y que ahora desembarcará en el distrito gobernado por Ricardo Quintela.
La vocal del Tribunal Superior de Justicia y presidenta del Consejo de la Magistratura, Karina Becerra, defendió el proceso de transformación institucional y sostuvo que el objetivo es lograr una Justicia más rápida, coordinada y cercana a las demandas de la sociedad.
Durante una entrevista radial, Becerra destacó que la provincia viene avanzando en una serie de modificaciones normativas impulsadas por el Poder Ejecutivo y aprobadas por la Legislatura, entre ellas la creación de los juzgados de Familia y la puesta en marcha de nuevos protocolos de actuación frente a situaciones de violencia y vulneración de derechos.
«La verdadera fortaleza de las instituciones no es actuar solas, sino trabajar en forma conjunta», afirmó la magistrada al explicar el funcionamiento de los nuevos mecanismos de coordinación entre la Justicia, la Policía, la Secretaría de la Mujer y otros organismos provinciales.
Uno de los puntos centrales de la reforma es la implementación del sistema acusatorio, un modelo que otorga mayor protagonismo a los fiscales en la investigación de los delitos y reduce los tiempos procesales. La iniciativa forma parte de un paquete de leyes promovido por el gobierno provincial para modernizar el funcionamiento judicial.
Becerra aseguró que las estadísticas de otras jurisdicciones muestran mejoras significativas en materia de celeridad una vez implementado este sistema y remarcó que el objetivo es garantizar respuestas más rápidas frente a conflictos que afectan directamente a los ciudadanos.
La principal novedad, sin embargo, será la incorporación de los juicios por jurados para delitos de extrema gravedad. El mecanismo prevé que doce ciudadanos seleccionados especialmente participen en la decisión sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados en determinados procesos penales.
Según explicó la integrante del Tribunal Superior, el sistema se aplicará principalmente en causas con penas superiores a los veinte años de prisión, homicidios agravados, delitos sexuales seguidos de muerte y otros hechos de fuerte impacto social.
La Rioja se sumará así a una tendencia que viene expandiéndose en distintas provincias argentinas y que busca incorporar una mirada ciudadana en la administración de justicia.
La funcionaria confirmó además que se realizarán simulacros y capacitaciones para preparar tanto a operadores judiciales como a la comunidad antes de la entrada en vigencia del nuevo esquema.
Otro de los ejes de la modernización es la digitalización de los expedientes judiciales. Becerra sostuvo que la utilización de herramientas tecnológicas permitió reducir tiempos administrativos y facilitar el acceso remoto a la información por parte de magistrados y funcionarios.
En paralelo, el Consejo de la Magistratura trabaja en la creación de una Escuela Judicial destinada a la formación permanente de jueces, fiscales, defensores y aspirantes a cargos dentro del sistema.
La apuesta riojana se produce en un contexto nacional donde la eficiencia de la Justicia se encuentra bajo cuestionamiento permanente y donde distintas provincias avanzan con reformas para reducir demoras y acercar las instituciones a las demandas sociales.
Para Becerra, el desafío pasa por combinar modernización tecnológica, capacitación y coordinación institucional. «No podemos permitir que una denuncia se pierda en la burocracia cuando detrás hay una persona que necesita protección», resumió.