La Rioja busca liderar una agenda fiscal del Norte Grande y abre una mesa con empresarios para revisar tasas e impuestos

El gobernador riojano activó una estrategia política que combina reclamos por alivio tributario y defensa de las economías regionales. Armando Molina, Teresita Madera y Raúl Cabral encabezaron una reunión con industriales para avanzar en medidas consensuadas con el sector privado.

Mientras las provincias del interior profundizan sus reclamos por la caída de la actividad económica y la retracción del consumo, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, comenzó a mover fichas para posicionar al Norte Grande como un bloque político con demandas comunes frente a la situación económica nacional.

En ese marco, el intendente de la capital riojana, Armando Molina, recibió a la vicegobernadora Teresita Madera y al diputado provincial Raúl Cabral para mantener una reunión con representantes de la Cámara Industrial y empresarios locales. El objetivo fue analizar alternativas para avanzar en normas que permitan aliviar la carga de tasas e impuestos que enfrentan comercios e industrias.

La reunión forma parte de una iniciativa impulsada por Quintela bajo la consigna «Norte Grande Unido», una bandera que el mandatario viene utilizando para reclamar políticas diferenciales para las provincias del norte argentino y mayor atención a las economías regionales.

Según explicó Molina en sus redes sociales, el encuentro estuvo orientado a «trabajar junto al sector privado y la Cámara Industrial en normas más justas en cuanto a tasas e impuestos», en un contexto de fuerte deterioro del consumo y dificultades crecientes para la actividad comercial.

La movida tiene además una lectura política. En distintas provincias del Norte Grande comenzaron a multiplicarse los planteos de gobernadores e intendentes por el impacto que la desaceleración económica tiene sobre las finanzas locales, el empleo y la producción. En ese escenario, Quintela intenta consolidar un discurso federal que combine reclamos por recursos, incentivos para la producción y medidas de alivio para el sector privado.

Fuentes del oficialismo riojano sostienen que el desafío pasa por encontrar un equilibrio entre la necesidad de sostener la recaudación de provincias y municipios y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre empresas y comercios afectados por la caída de ventas.

«Ante la compleja situación económica de cada hogar y comercio de nuestra provincia y del norte argentino, seguimos trabajando mediante el consenso para brindar más oportunidades», señaló Molina tras el encuentro.

La apuesta de Quintela apunta a proyectar una agenda que trascienda las fronteras de La Rioja. En un momento en que los gobernadores buscan recuperar protagonismo en la discusión económica nacional, el mandatario riojano intenta instalar al Norte Grande como un actor con capacidad de incidencia en el debate sobre impuestos, producción y desarrollo regional.

La iniciativa también se inscribe en una estrategia más amplia de construcción política federal que el gobernador viene promoviendo junto a otros mandatarios provinciales, con el objetivo de ganar volumen frente a las decisiones económicas que se toman desde la Casa Rosada y que, según sostienen en las provincias, impactan con mayor intensidad en el interior productivo.


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