El diputado provincial sostuvo que la cuasimoneda volverá a dinamizar el comercio riojano, pidió priorizar la discusión sobre salarios y servicios públicos antes que la reforma electoral y aseguró que el Gobierno nacional «castigó» a La Rioja con el recorte de recursos.
El diputado provincial Ismael Bordagaray fijó posición sobre tres de los principales debates políticos que atraviesan hoy a La Rioja: la reaparición de los Chachos, la discusión por una eventual ley de Lemas y el impacto de la gestión del presidente Javier Milei en la provincia.
En una extensa entrevista, el legislador respaldó la decisión del gobierno de Ricardo Quintela de volver a emitir la cuasimoneda provincial y afirmó que la medida puede convertirse en una herramienta para reactivar el consumo interno.
«Va a dinamizar la economía»
Bordagaray consideró que el principal problema que enfrenta hoy la provincia es la caída del poder adquisitivo de los salarios y la fuerte retracción del consumo.
En ese contexto, sostuvo que los Chachos permitirán fortalecer el circuito económico local.
«Creo que va a dinamizar sobre todo al sector comercial y a la pequeña economía de la provincia, que hoy está muy golpeada por la caída del consumo», afirmó.
El diputado señaló que espera que el Gobierno informe oportunamente el mecanismo y la fecha prevista para el rescate de los bonos, aunque manifestó confianza en que el Ministerio de Hacienda ya realizó las previsiones financieras necesarias para garantizar esa operación.
También destacó que la nueva emisión mantendría un funcionamiento similar al implementado durante la primera experiencia, permitiendo el pago de servicios provinciales y operaciones comerciales mediante convenios con distintos actores económicos.
Ley de Lemas: «La sociedad está pensando en otra cosa»
Consultado sobre la posibilidad de modificar el sistema electoral, Bordagaray adoptó una posición más cautelosa.
Si bien no descartó la ley de Lemas como herramienta política, sostuvo que actualmente la prioridad de la ciudadanía pasa por otras preocupaciones.
«La gente no está pensando en los sistemas electorales. Está pensando en cómo resolver sus problemas cotidianos», afirmó.
Para el legislador, el debate debería concentrarse en salarios, salud, educación, seguridad y servicios públicos antes que en la discusión sobre las reglas electorales.
No obstante, reconoció que dentro del peronismo comenzó un proceso de debate interno sobre la continuidad del proyecto político provincial una vez concluido el ciclo de liderazgo de Ricardo Quintela.
Críticas a Milei
En el plano nacional, Bordagaray realizó una de las evaluaciones más críticas de la administración libertaria.
Aseguró que La Rioja fue especialmente perjudicada por el recorte de recursos nacionales y acusó al Gobierno de trasladar a las provincias el costo político del ajuste fiscal.
«Hay una decisión del Gobierno nacional de desfinanciar a las provincias para que sean ellas las que paguen el costo político», sostuvo.
El diputado también cuestionó el discurso oficial sobre transparencia y eficiencia.
Afirmó que esos principios quedaron debilitados tras las polémicas vinculadas al caso Libra y a la situación del vocero presidencial, Manuel Adorni.
Además, sostuvo que el ajuste del Estado nacional derivó en una pérdida de derechos y criticó el incumplimiento de leyes y decisiones judiciales vinculadas con áreas como discapacidad y universidades.
El desafío del peronismo
Más allá de las críticas al Gobierno nacional, Bordagaray también dejó un mensaje hacia el interior del oficialismo riojano.
Consideró que el peronismo debe aprovechar el proceso de discusión interna para modernizarse, ampliar la participación ciudadana y fortalecer la transparencia institucional.
Según explicó, la continuidad del proyecto político no debería confundirse con inmovilismo.
«El cambio tiene que significar mejoras, modernización, transparencia y escuchar más a la sociedad», planteó.
Las declaraciones muestran a un dirigente que respalda las principales decisiones económicas del Gobierno provincial, pero que al mismo tiempo busca instalar un discurso orientado hacia la renovación del peronismo riojano en la etapa política que comenzará una vez finalizado el liderazgo de Quintela.