La Libertad Avanza pone la mira en la salud pública riojana y denuncia abandono en el hospital de Tama

El diputado nacional Gino Visconti recorrió el departamento General Ángel Vicente Peñaloza y cuestionó el estado de la infraestructura sanitaria. La oposición busca convertir la situación de los hospitales del interior en uno de los ejes de confrontación con el gobierno de Ricardo Quintela.

La disputa política entre el oficialismo riojano y La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo. Esta vez, el foco estuvo puesto en el sistema sanitario provincial luego de que el diputado nacional Gino Visconti denunciara el estado de abandono del hospital público de Tama durante una recorrida por el departamento General Ángel Vicente Peñaloza.

El legislador libertario utilizó la visita para cuestionar la gestión del gobernador  y plantear que existe una diferencia entre el discurso oficial y la situación que atraviesan los servicios públicos en el interior provincial.

«Hoy recorrimos Tama y vimos de cerca una realidad que duele: un hospital público abandonado y deteriorado, muy lejos del discurso oficial», afirmó Visconti a través de sus redes sociales.

La declaración se inscribe en una estrategia política que La Libertad Avanza viene desplegando en distintas provincias gobernadas por el peronismo, basada en recorridas territoriales y denuncias sobre el estado de la infraestructura pública.

En La Rioja, la salud aparece como un terreno particularmente sensible. Durante los últimos meses, distintos sectores vinculados al sistema sanitario provincial advirtieron sobre dificultades para cubrir cargos profesionales, problemas de infraestructura y crecientes demandas de atención en hospitales del interior.

La oposición busca capitalizar ese escenario y convertirlo en uno de los principales ejes de cuestionamiento a la administración provincial.

Visconti sostuvo que su espacio político eligió «estar en el territorio, escuchar, mostrar lo que pasa y trabajar para cambiarlo», en un mensaje dirigido directamente a la gestión provincial.

El planteo también refleja la estrategia de expansión que La Libertad Avanza intenta consolidar en La Rioja. Con vistas a los próximos procesos electorales, el espacio libertario busca fortalecer su presencia fuera de la Capital y construir volumen político en departamentos históricamente dominados por el peronismo.

La situación de los hospitales del interior se transformó en una de las principales banderas opositoras. Los dirigentes libertarios sostienen que la infraestructura sanitaria requiere inversiones urgentes y cuestionan la asignación de recursos provinciales.

Desde el gobierno riojano, en cambio, argumentan que gran parte de las dificultades financieras del sistema de salud se encuentran vinculadas a los recortes de programas nacionales y a la reducción de transferencias impulsadas por la administración de .

La discusión refleja una de las principales disputas políticas que atraviesan actualmente a la provincia: quién debe asumir la responsabilidad por las limitaciones que enfrentan los servicios públicos en un contexto económico complejo.

Mientras el oficialismo atribuye buena parte de las dificultades al ajuste nacional, la oposición sostiene que existen problemas estructurales de gestión que preceden al actual escenario económico.

La recorrida de Visconti en Tama busca precisamente instalar esa narrativa. El diputado intentó mostrar que los problemas observados en el hospital responden a una situación de largo plazo y no únicamente a las restricciones presupuestarias de los últimos meses.

El episodio anticipa además que la salud pública será uno de los temas centrales de la agenda política riojana durante los próximos meses. Con una oposición cada vez más activa en el territorio y un oficialismo que busca defender su gestión frente a los cuestionamientos, los hospitales y centros de salud del interior comienzan a transformarse en un nuevo campo de batalla dentro de la disputa política provincial.

En ese contexto, la visita a Tama representa mucho más que una recorrida institucional: forma parte de una estrategia destinada a desafiar uno de los pilares históricos de la gestión peronista en La Rioja y a disputar el relato sobre el estado real de los servicios públicos en la provincia.