El jefe comunal de Rawson, Carlos Munisaga, aseguró que «no importa el color político» cuando está en juego el territorio provincial. La disputa limítrofe impulsada por La Rioja consolidó un inusual frente político en San Juan.
La disputa territorial reactivada por La Rioja terminó generando un efecto político que trasciende la discusión por los límites provinciales. Mientras el reclamo riojano escala en el plano institucional, en San Juan comenzó a consolidarse un respaldo transversal al gobernador Marcelo Orrego, incluso desde sectores del peronismo.
El intendente de Rawson, Carlos Munisaga, se convirtió en una de las voces más contundentes al respaldar la convocatoria realizada por el mandatario provincial para defender la posición sanjuanina.
«Apoyo plenamente la postura porque significa apoyar a la provincia de San Juan. Tenemos que estar todos detrás del gobernador, alineados para defender nuestro territorio, nuestra actividad económica, nuestra producción, nuestra comunidad, nuestra tradición y nuestra historia», afirmó.
El jefe comunal sostuvo que el conflicto debe ser abordado como una política de Estado y no como una discusión partidaria.
«No importa el color político. Importa el color de San Juan. Todos los sectores tenemos que estar unidos defendiendo la provincia y los intereses de los sanjuaninos», remarcó.
Las declaraciones reflejan el clima político que comenzó a instalarse en la provincia luego de que el gobierno de La Rioja insistiera con sus planteos sobre la delimitación territorial entre ambas jurisdicciones.
El respaldo de Munisaga se suma a otras expresiones públicas que buscan mostrar una posición institucional unificada frente al reclamo riojano. La estrategia del oficialismo provincial encontró eco en dirigentes opositores y en referentes del justicialismo, que resolvieron priorizar la defensa del territorio por encima de las diferencias partidarias.
Consultado sobre si había mantenido contactos directos con el gobernador, el intendente respondió que el acompañamiento se expresa por los canales institucionales.
«Desde lo institucional es lo que corresponde. El gobernador sabe que siempre nos va a encontrar a todos unidos en la defensa de San Juan», aseguró.
El episodio volvió a colocar el debate sobre los límites provinciales en el centro de la agenda política cuyana y abrió una nueva etapa de tensión entre dos administraciones que sostienen interpretaciones contrapuestas sobre el alcance histórico y jurídico de sus jurisdicciones.
En ese escenario, el gobierno de Marcelo Orrego consiguió un activo político que no suele ser frecuente: reunir detrás de una misma posición a dirigentes de distintos espacios, que decidieron cerrar filas frente a un conflicto que consideran estratégico para la provincia.