La UNLaR acelera la reforma de su estatuto y busca la validación de Nación para poner en marcha un nuevo modelo de gobierno

El vicerrector Luis Oviedo defendió el proceso que aprobó la Asamblea Universitaria con casi el 90% de los votos y aseguró que la nueva normativa «no es para una gestión, sino para las próximas décadas». Ahora la universidad espera el aval de la Subsecretaría de Políticas Universitarias.

La Universidad Nacional de La Rioja comenzó la cuenta regresiva para que entre en vigencia la reforma de su Estatuto, aprobada por una amplia mayoría de la Asamblea Universitaria, y ahora deberá atravesar el proceso de revisión administrativa del Gobierno nacional antes de su publicación definitiva en el Boletín Oficial.

El vicerrector Luis Oviedo sostuvo que el respaldo cercano al 90% obtenido durante la votación constituye una señal de legitimidad institucional y aseguró que la modificación «marca un antes y un después» para la casa de estudios.

«Este cambio no es para una gestión. Es un estatuto pensado para las gestiones que vendrán y para darle previsibilidad a la universidad durante muchos años», afirmó.

La reforma fue impulsada por la conducción de la rectora Natalia Álbarez Gómez y representa uno de los principales movimientos institucionales de la universidad desde el retorno de la democracia. Entre los cambios más relevantes se encuentran la actualización del régimen de gobierno, la adecuación a los nuevos escenarios del sistema universitario nacional y la extensión de los mandatos de las principales autoridades.

Oviedo rechazó las críticas sobre la velocidad con la que se desarrolló el proceso y explicó que el trabajo técnico demandó meses de análisis.

«La discusión fue artículo por artículo. Participaron docentes, nodocentes, graduados, estudiantes, decanos y especialistas con experiencia en anteriores reformas estatutarias. Hubo debates sobre contenidos y hasta sobre la redacción de cada inciso», señaló.

Según explicó el vicerrector, el proyecto fue elaborado por una comisión integrada por 19 representantes de los distintos claustros universitarios, quienes luego elevaron el texto al Consejo Superior antes de llegar a la Asamblea Universitaria.

El funcionario remarcó que el amplio respaldo conseguido refleja un consenso institucional más amplio que el de la actual conducción.

«La fortaleza del resultado demuestra que hubo diálogo y construcción colectiva. Cada sector presentó propuestas y muchas fueron incorporadas. Ese consenso es el que hoy legitima el nuevo estatuto», sostuvo.

Esperan la revisión de la Nación

El siguiente paso será la remisión del texto aprobado a la Subsecretaría de Políticas Universitarias, organismo que deberá revisar su adecuación normativa antes de habilitar la publicación en el Boletín Oficial.

Oviedo estimó que la devolución podría producirse en un plazo de entre 10 y 15 días, con la posibilidad de observaciones técnicas que luego serían tratadas por el Consejo Superior.

Mientras tanto, la conducción de la UNLaR ya comenzó a trabajar en la adecuación del resto de la normativa interna.

Entre las prioridades figuran la actualización de los reglamentos de alumnos, adscriptos, estructura organizacional, manual de funciones y régimen administrativo, con el objetivo de adaptar toda la organización institucional al nuevo estatuto.

«La reforma era el punto de partida. Ahora comienza una etapa de modernización normativa para que la universidad tenga herramientas acordes a las necesidades actuales del sistema universitario argentino», explicó.

Tras la aprobación de la Asamblea, Oviedo y la rectora viajaron a Santiago del Estero para participar de actividades del Consejo Regional de Ciencia e Investigación del NOA, donde comenzaron a presentar la nueva etapa institucional de la Universidad Nacional de La Rioja ante el resto de las universidades públicas de la región.