José Luis Bellia reveló que Agroandina no comprará tomate este año y advirtió sobre el impacto en la economía riojana

El ex presidente de Agroandina SAPEM aseguró que la empresa comunicó a los productores que no recibirá tomate durante la próxima campaña. Sostuvo que la decisión afectará a toda la cadena productiva y cuestionó el futuro de una planta que, según afirmó, fue equipada con tecnología de primer nivel.

El ex presidente de Agroandina SAPEM, José Luis Bellia, aseguró que la empresa informó este jueves a los productores que no comprará tomate durante la próxima campaña, una decisión que, según advirtió, tendrá un fuerte impacto sobre la economía regional y el empleo.

«Hoy recibimos la noticia de que la empresa este año no necesita tomate, así que los productores que íbamos a hacer tomate no vamos a producir para Agroandina», afirmó Bellia en declaraciones radiales.

El ex titular de la empresa explicó que, tras recibir la comunicación, comenzaron a buscar alternativas en otras provincias. «Hoy hemos salido a conversar con tomateras de Santiago del Estero y de Mendoza, teniendo a 23 kilómetros de nuestra finca una de las fábricas más modernas del país», señaló.

Bellia sostuvo que Agroandina puede ser una empresa sustentable si existe una gestión eficiente. «Trabajándola bien, con eficiencia y sintiendo que la empresa es propia, puede funcionar. El órgano más sensible es el bolsillo», expresó.

Asimismo, recordó el proceso de recuperación de la planta durante su gestión. «Cuando llegamos era óxido. No había sillas ni computadoras. Con el esfuerzo del Estado provincial y de los productores logramos poner en funcionamiento una fábrica con tecnología de primer nivel», afirmó.

El ex presidente de Agroandina advirtió que la paralización de la actividad no solo afecta a los trabajadores de la planta, sino también a toda la cadena económica vinculada a la producción. «Si la fábrica no procesa tomate, no trabaja el camionero, el gomero, el que fabrica las latas, las etiquetas, el comercio, el taxi o el heladero. Es toda una economía la que deja de moverse», sostuvo.

Por último, consideró que la decisión constituye «un balde de agua fría» para los productores y reclamó preservar la actividad industrial. «No nos podemos permitir que más fábricas dejen de producir, cualquiera sea el motivo», concluyó.