Otra textil baja la persiana en La Rioja y ya suman 14 fábricas cerradas desde el cambio de gobierno

La empresa KMTEX cesó definitivamente sus operaciones en el Parque Industrial y despidió a sus últimos 25 trabajadores. La Secretaría de Trabajo provincial asegura que más de 4.700 personas perdieron su empleo en la provincia y atribuye la crisis a la caída del consumo y a la apertura de importaciones.

El deterioro de la industria textil volvió a golpear a La Rioja. La empresa KMTEX anunció el cierre definitivo de su planta en el Parque Industrial de la capital provincial y dejó sin empleo a sus últimos 25 trabajadores, en un contexto que la Secretaría de Trabajo provincial define como la peor crisis industrial de las últimas décadas.

La secretaria de Trabajo, Myriam Espinosa, confirmó que la firma comunicó el cese total de sus actividades luego de varios meses de reducción de personal por la falta de pedidos. En sus mejores años, la fábrica llegó a emplear a más de un centenar de operarios dedicados principalmente a la confección de indumentaria deportiva para marcas y clubes del fútbol argentino.

«La empresa llegó a tener más de 100 trabajadores y ahora decidió cerrar de manera definitiva porque ya no tenía pedidos. El problema no pasa por la producción, sino por la falta de ventas», explicó la funcionaria.

Según Espinosa, KMTEX pagará el 100% de las indemnizaciones a pesar de que la legislación contempla una compensación menor cuando el cierre responde al cese de actividades. Los acuerdos serán homologados de manera individual en la Secretaría de Trabajo.

El cierre de KMTEX se suma a una tendencia que preocupa al gobierno riojano. De acuerdo con los registros oficiales, ya son 14 las empresas que cerraron sus puertas desde comienzos de 2024, la mayoría vinculadas a la industria de la confección instalada en el Parque Industrial.

La funcionaria aseguró que el impacto laboral supera ampliamente al sector textil. «Ya tenemos más de 4.700 trabajadores que perdieron su fuente laboral, incluyendo la construcción, que quedó prácticamente paralizada desde enero de 2024 por la interrupción de la obra pública nacional», sostuvo.

Espinosa remarcó que la crisis no es exclusiva de La Rioja. Señaló que la propia KMTEX también redujo drásticamente su dotación en Buenos Aires, donde pasó de más de 100 empleados a poco más de 30, antes de enfrentar dificultades similares.

La secretaria vinculó el deterioro de la actividad con las políticas económicas nacionales y cuestionó la falta de protección para la industria local. «Mientras continúen estas políticas nacionales que desprotegen la producción argentina, quienes más sufren son los trabajadores y sus familias», afirmó.

Aunque indicó que actualmente no existen presentaciones formales de otras empresas anticipando nuevos cierres, reconoció que varias firmas comunicaron en los últimos meses decisiones similares de manera directa, sin atravesar instancias preventivas, debido a que optaron por cancelar el total de las indemnizaciones.

El nuevo cierre vuelve a colocar a La Rioja entre las provincias más afectadas por la retracción del sector manufacturero, especialmente en actividades intensivas en mano de obra como la industria textil, que durante años fue uno de los principales motores del empleo privado en el distrito.