El diputado provincial de La Libertad Avanza sostuvo que la cuestión de privilegio impulsada en su contra responde a sus críticas por la designación de representantes en el Consejo de la Magistratura. Aseguró que existe un acuerdo entre el oficialismo y el radicalismo y acusó al peronismo de utilizar su mayoría para disciplinar a la oposición.
El diputado provincial de La Libertad Avanza, Diego Molina Gómez, rechazó la cuestión de privilegio presentada en su contra por el bloque justicialista y afirmó que se trata de una maniobra política destinada a disciplinar a la oposición luego de denunciar un supuesto acuerdo entre el oficialismo y la Unión Cívica Radical para la conformación del Consejo de la Magistratura.
El legislador minimizó el alcance parlamentario de la medida y explicó que una cuestión de privilegio constituye únicamente la expresión de un diputado respecto de una determinada situación.
«Esto forma parte de la política. Durante mis dos años como diputado también me hicieron varias cuestiones de privilegio. Se presentan, pasan a comisión y nada más», sostuvo.
«Nos quitaron la representación de la minoría»
Molina Gómez aseguró que el conflicto surgió luego de cuestionar la elección de los representantes legislativos en el Consejo de la Magistratura.
Según explicó, históricamente ese organismo respetó la representación de la primera minoría parlamentaria, pero afirmó que esa práctica se modificó cuando La Libertad Avanza alcanzó cuatro bancas en la Cámara.
«Nos quitaron la representación que le correspondía a la primera minoría. Hubo un acuerdo entre el bloque radical y el peronismo», afirmó.
El diputado sostuvo que nunca acusó a ningún legislador de comprar votos y aclaró que durante la sesión únicamente habló de un «acuerdo político», expresión que —según remarcó— puede verificarse tanto en la versión taquigráfica como en la grabación oficial de la sesión.
Críticas al funcionamiento de la Cámara
Durante la entrevista, el legislador cuestionó el funcionamiento interno de la Legislatura provincial y acusó al oficialismo de utilizar su mayoría para manejar discrecionalmente la actividad parlamentaria.
Entre otras críticas, mencionó demoras en el inicio de las sesiones, inasistencias de legisladores a comisiones y distintas situaciones que, a su entender, reflejan un trato desigual hacia los bloques opositores.
También sostuvo que la cuestión de privilegio podría derivar en sanciones económicas e incluso en nuevos intentos de avanzar disciplinariamente contra su actuación parlamentaria.
«No descarto que mañana inventen un juicio político por cualquier motivo», expresó.
Cuestionamientos al Gobierno provincial
Molina Gómez amplió sus críticas más allá del conflicto legislativo y apuntó contra la gestión del Gobierno de La Rioja.
Cuestionó la política económica provincial, volvió a objetar la emisión de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), criticó el reclamo por los límites con San Juan y cuestionó un proyecto vinculado con la organización de un sistema provincial de defensa civil, al que calificó como «un delirio».
Además, afirmó que mientras la provincia enfrenta problemas económicos y sociales, la Legislatura dedica tiempo a debates que, según consideró, carecen de prioridad para la ciudadanía.
«La Rioja tiene problemas mucho más importantes que resolver y el oficialismo está concentrado en hacer un circo con una cuestión de privilegio», concluyó.