Con el Rigi en la mira, Quintela viaja a Buenos Aires a buscar inversores mineros y presiona a San Juan por Vicuña

La secretaria de Minería, Ivana Guardia, presentó el plan quinquenal en el CFI para captar fondos privados. Tras identificar nuevas áreas de cobre y litio, el riojano busca meter cuña en el millonario proyecto de la cordillera y amenaza con ir a la Corte por los límites provinciales.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, activó un fuerte giro pragmático en su estrategia económica para intentar captar los dólares de las grandes corporaciones mineras que comenzaron a sobrevolar el Norte Grande al calor del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi). En un movimiento coordinado para disputar la llegada de capitales a sus vecinos de la Mesa del Litio, la comitiva riojana desembarcó en la Ciudad de Buenos Aires para presentar el Plan Provincial Minero 2026-2030 ante empresarios, gremios y diplomáticos.

La presentación se realizó en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), organismo que viene financiando los estudios de prospección geológica de la provincia. Allí, la secretaria de Minería riojana, Ivana Guardia, expuso el plan estratégico a cinco años con el que buscan tentar al sector privado, mostrando una cartera que ya cuenta con 9 proyectos en etapa de exploración avanzada y 18 en fase de prospección preliminar, concentrados mayoritariamente en el Valle Bermejo y el departamento General Lamadrid.

El plato fuerte del anuncio fue la presentación de una nueva zona con alto potencial de cobre, litio y minerales estratégicos identificada en territorio riojano a través de relevamientos financiados por el CFI. Las áreas quedaron bajo la órbita de la empresa estatal Kallpa Sapem, el sello local con el que Quintela busca asociarse de manera mixta con los privados. «Estamos en un estadio exploratorio diferente al de nuestras provincias vecinas, pero eso representa una gran oportunidad para las empresas que quieren ingresar en áreas vírgenes con un marco de previsión que excede los mandatos políticos», argumentó Guardia ante el auditorio corporativo. En el búnker de la presentación destacaron el respaldo de operadoras que ya pisan el territorio como Hanac, Tender Fur e Intercapital.

La disputa con San Juan por el megaproyecto Vicuña

El despliegue minero de Quintela en Buenos Aires ocurre en un escenario de extrema tensión con la vecina provincia de San Juan por la delimitación de la soberanía en la alta cordillera, justo donde se asienta el megaproyecto de cobre y oro Vicuña, operado por la empresa Lundin Mining. El yacimiento, considerado uno de los desarrollos más importantes de la región, se encuentra en el límite interprovincial y generó un cruce de catastros mineros entre ambos gobiernos.

La funcionaria de Quintela subió la apuesta y confirmó que La Rioja reclamará por vía judicial su participación en las regalías y la gobernanza ambiental del proyecto cordillerano, amenazando con llevar el diferendo limítrofe hasta la Corte Suprema de la Nación.

«Tenemos total incumbencia en el proyecto Vicuña porque el camino de acceso pasa directamente por La Rioja y el desarrollo está a escasos metros del límite. El Gobernador ya planteó que iremos a la Justicia con toda la documentación histórica y el catastro minero para revertir la situación actual.»

Mientras se dirime la batalla legal y cartográfica, la Casa de las Tejas busca forzar una mesa de negociación directa con la operadora canadiense para exigir que se priorice la contratación de proveedores y mano de obra riojana, fundamentalmente geólogos e ingenieros en minas egresados de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR). «Aspiramos a un desarrollo conjunto», presionó Guardia.

El fantasma del Famatina y la licencia social

El principal desafío del plan quinquenal de Quintela radica en perforar la histórica resistencia ambientalista que bloqueó sistemáticamente la megaminería en la provincia desde el recordado «No al Famatina» de 2007. Conscientes de ese límite, en el Palacio de Gobierno diseñaron un esquema diferenciado por departamentos para avanzar únicamente en las regiones donde la crisis del empleo público generó un quiebre a favor de la actividad.

«El consenso social lo venimos trabajando permanentemente desde el momento cero bajo tres ejes: información, transparencia y comunicación», explicó la funcionaria. Según el relevamiento oficial, los mayores niveles de aceptación se concentran en el Valle Bermejo (Vinchina, Villa Unión y Jagüé), donde la matriz productiva tradicional está agotada.

Para blindar los proyectos de los cuestionamientos de las asambleas ciudadanas, el plan contempla la implementación de monitoreos ambientales participativos en los que las propias comunidades forman parte de los controles de agua y suelo, una fórmula con la que el peronismo riojano intenta desactivar la conflictividad callejera mientras agiliza las perforaciones.