Mientras Neuquén lidera el crecimiento del país, La Rioja aparece entre las provincias con mayor caída del empleo privado

Un informe de Equilibra Consultores ubicó a la provincia gobernada por al frente del crecimiento económico nacional entre 2023 y 2025. En contraste, La Rioja figura entre las jurisdicciones con peor desempeño en empleo formal, un dato que profundiza el debate sobre el modelo de desarrollo provincial.

El mapa económico de las provincias comenzó a mostrar una fuerte divergencia entre los distritos que lograron capitalizar inversiones privadas y aquellos que continúan dependiendo del gasto público. En ese escenario, Neuquén se consolidó como la provincia de mayor crecimiento del país, mientras La Rioja volvió a quedar entre las de peor desempeño en materia de empleo privado.

Según un informe elaborado por Equilibra Consultores, Neuquén registró un crecimiento del 22,7% en su Producto Bruto Geográfico (sin considerar el sector agropecuario) entre 2023 y 2025, convirtiéndose en la economía provincial de mayor expansión de la Argentina.

Pero el dato que más llamó la atención es que la provincia patagónica fue la única que consiguió crecer de manera simultánea en tres variables consideradas claves para medir la salud de una economía: actividad económica, cantidad de empresas y empleo privado registrado.

El contraste con La Rioja resulta marcado. Mientras Neuquén exhibe un incremento del 6% en el empleo privado formal, el informe ubica a la provincia gobernada por entre las más afectadas del país, con una caída del 12,4%, sólo superada por Formosa y Santa Cruz.

La diferencia también se observa en el entramado productivo. Neuquén incrementó un 1,9% la cantidad de empresas registradas, en un contexto nacional donde predominan los cierres de firmas y la retracción de la inversión privada. El crecimiento está impulsado principalmente por el desarrollo energético de , que continúa atrayendo capitales, generando empleo e impulsando actividades vinculadas a la construcción, los servicios y la industria.

Desde el Gobierno neuquino, Figueroa atribuyó los resultados a una estrategia orientada a promover inversiones y fortalecer el sector privado. El mandatario aseguró que, en sus primeros 28 meses de gestión, la provincia incorporó 9.501 nuevos puestos de trabajo registrados y sumó 186 nuevas empresas.

Para La Rioja, los números vuelven a instalar un debate de fondo sobre su matriz económica. La provincia continúa exhibiendo una fuerte dependencia del empleo público y de las transferencias nacionales, mientras el sector privado mantiene dificultades para recuperar el nivel de actividad. La paralización de la obra pública nacional, la caída del consumo y la lenta recuperación industrial siguen condicionando el mercado laboral riojano.

El contraste adquiere además una dimensión política. Mientras Neuquén convirtió sus recursos energéticos en el motor de un ciclo de expansión económica, La Rioja busca impulsar proyectos vinculados a la minería y reclama una mayor participación en los beneficios derivados de los grandes desarrollos de cobre que avanzan en la región, especialmente aquellos localizados en la frontera con San Juan.

El informe de Equilibra Consultores expone así dos modelos provinciales con resultados muy diferentes: uno basado en una fuerte expansión de la inversión privada y otro que todavía enfrenta el desafío de generar empleo formal y ampliar su base productiva en un contexto económico nacional complejo.