Milei mostró su nueva mesa política con Santilli y dejó a Quintela afuera de la foto de los gobernadores

El Presidente escenificó un fuerte respaldo al nuevo jefe de Gabinete y a Manuel Adorni con un abrazo que buscó cerrar la transición en la Casa Rosada. La ausencia del gobernador volvió a reflejar la distancia política entre la administración libertaria y La Rioja, mientras el Gobierno nacional consolida su vínculo con mandatarios dialoguistas.

La jura de como nuevo jefe de Gabinete dejó una imagen que en la Casa Rosada buscaron instalar como símbolo de unidad: el triple abrazo entre el presidente , el flamante ministro coordinador y el saliente .

El gesto, fuera del protocolo, buscó transmitir continuidad política en medio del recambio de funcionarios y de la crisis que obligó a Adorni a abandonar el cargo. La fotografía fue interpretada como una señal de respaldo personal del Presidente hacia uno de sus colaboradores más cercanos y como la presentación oficial de Santilli como nuevo articulador político del Gobierno.

Pero el acto también dejó un mensaje hacia las provincias. Entre los invitados estuvieron catorce gobernadores considerados aliados o dialoguistas, mientras que el riojano Ricardo Quintela no formó parte de la ceremonia, una ausencia que volvió a evidenciar el congelamiento de la relación institucional entre la Casa Rosada y el mandatario peronista.

Para La Rioja, la postal adquiere especial relevancia porque coincide con un escenario de máxima tensión con el Gobierno nacional por la distribución de fondos, el reclamo de recursos para la provincia y las diferencias políticas que Quintela mantiene con la administración libertaria. Mientras otros gobernadores profundizan la negociación con la Nación, el riojano continúa ubicado entre los principales referentes opositores al modelo de Milei.

En ese contexto, el ascenso de Santilli a la Jefatura de Gabinete abre una nueva etapa en la interlocución con las provincias. El nuevo funcionario tendrá bajo su responsabilidad la coordinación política con los gobernadores y el seguimiento de la agenda federal, un rol clave en momentos en que la Casa Rosada necesita sostener mayorías parlamentarias y administrar los reclamos de las jurisdicciones.

En el oficialismo sostienen que Santilli buscará intensificar el diálogo con los mandatarios provinciales y reforzar la coordinación política del Gobierno. Sin embargo, todo indica que La Rioja seguirá transitando una relación de alta confrontación con la Nación, mientras Quintela intenta consolidar su perfil como una de las principales voces del peronismo opositor con proyección hacia el escenario electoral de 2027.