Serrano alertó que la mora en el Parque Industrial ya se cobró siete empresas y cruzó a Milei: «Nos estamos desangrando»

El titular de la Unión Industrial Riojana (Unir) reveló que el padrón de asociadas cayó de 45 a 38 firmas por la recesión. Apuntó contra la apertura de importaciones chinas por plataformas y los embargos express de la Arca. Su advertencia por el «monocultivo» minero de Quintela.

El industricidio que la oposición y los sectores productivos del Norte Grande venían pronosticando comenzó a materializarse en los números del Parque Industrial de La Rioja. En una radiografía alarmante sobre la crisis de la economía real, el presidente de la Unión Industrial Riojana (Unir), Juan Carlos Serrano, reveló que la combinación de caída del consumo, apertura asimétrica de importaciones y asfixia fiscal ya provocó el cierre y la salida de siete grandes empresas del padrón fabril de la provincia en lo que va de la gestión de Javier Milei.

«El nivel de actividad está bajísimo porque a la gente cada vez le alcanza menos para consumir. No nos estamos cerrando en masa, pero las empresas nos veníamos desangrando y hoy trabajar a pérdida es más barato que tener la planta parada», describió Serrano en diálogo radial, precisando que las firmas asociadas a Unir cayeron de 45 a las 38 actuales, poniendo en riesgo un universo de entre 6.000 y 7.000 puestos de trabajo genuinos en blanco.

El jefe de los industriales riojanos trazó un paralelo con la crisis fabril del gobierno de Mauricio Macri y advirtió que el escenario actual es «mucho peor y más rápido» debido al factor tecnológico.

«La diferencia con la época de Macri es que hoy, con las plataformas digitales que habilitó Milei, cualquiera puede importar directo desde China sin ningún tipo de filtro. A eso hay que sumarle la subfacturación de los productos importados que compiten de manera desleal y el apriete de la Arca (ex AFIP), que clava embargos express en medio de un contexto recesivo que ellos mismos generan.»

El ABC económico y el freno a la autocrítica corporativa

Consultado sobre el alineamiento de grandes sectores empresariales nacionales que acompañaron el programa económico libertario y que hoy padecen el parate de las paritarias, Serrano despegó a las pymes del interior. «Si hay algún grupo económico grande que gestionó esto y lo está padeciendo, yo no lo represento. Nuestra autocrítica es puertas adentro de las fábricas para ser más eficientes, pero ningún país sale adelante apretándose solamente el cinturón; se necesita actividad, es el ABC económico que aplicaron Japón y Alemania en la posguerra», retrucó.

El dirigente fabril apuntó además contra el atraso cambiario que pulverizó la competitividad para salir a vender al exterior. «Hoy no somos competitivos para exportar por el tipo de cambio y la falta de estímulo a la inversión. Lo poco que queda de mercado interno se lo estamos regalando a los importados, en un círculo vicioso donde el Gobierno nacional cada vez recauda menos y, por ende, ajusta más», diagnosticó.

Alerta por el giro minero de Quintela: «Es un recurso no renovable»

El punto más político de la entrevista rozó el drástico giro que ensayó el gobernador Ricardo Quintela, quien ante la parálisis industrial comenzó a mirar con simpatía los dólares de la megaminería de alta cordillera y el Rigi. Serrano miró con desconfianza el impacto real de ese proceso en la estructura fabril instalada en la capital provincial y advirtió sobre el riesgo de convertir a La Rioja en un enclave extractivo primario.

«La minería es un sector de escala que requiere una visión estratégica a diez años. Si no tenés un desarrollo previo de proveedores locales y un parque industrial fuerte, la empresa minera no te compra nada y la riqueza se va afuera de la provincia», alertó el titular de Unir. Aunque reconoció que inicialmente rubros como el textil, el plástico, el mueble o el farmacéutico riojano pueden abastecer la fase exploratoria, aclaró que megaproyectos como José María en San Juan requieren una escala que «necesitaría de cuatro provincias juntas para sostener el compre local».

Finalmente, Serrano dejó un mensaje cifrado a la Casa de las Tejas respecto de la sustentabilidad del modelo económico riojano a largo plazo: «Nadie puede generar el trazado y el futuro de una provincia basándose únicamente en un recurso no renovable. ¿Qué vamos a hacer cuando el mineral se termine si en el camino dejamos destruir la industria tradicional?», concluyó.