Alfredo Menem reveló que la demanda alimentaria en la provincia se disparó un 500% interanual. El drama de los desalojos, personas en situación de calle y una durísima acusación contra Martín Menem.
El frente social de La Rioja entró en una fase de máxima criticidad, transformándose en el escenario de una descarnada pulseada política y presupuestaria entre el gobernador peronista Ricardo Quintela y la Casa Rosada. El ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social de la provincia, Alfredo Menem, encendió las alarmas institucionales al revelar que, tras una serie de gestiones reservadas en la Capital Federal, funcionarios de la ministra de Capital Humano le advirtieron que peligra el envío del remanente de fondos nacionales destinados a los comedores escolares del programa. «Nos vienen entregando apenas entre el 38% y el 40% de las partidas y el otro 60% está pisado. Nos deslizaron que por orden de la ministra nos pueden cortar definitivamente los fondos bajo la excusa de supuestas contraprestaciones que no figuran en ningún convenio firmado», denunció el funcionario riojano, exponiendo el riesgo de un colapso alimentario en los establecimientos educativos de la provincia.
Explosión de la demanda social y parate de programas
El torniquete financiero de la gestión de Javier Milei impacta en un tejido social fuertemente erosionado por la estanflación. Según las métricas interanuales manejadas por la cartera social riojana, la demanda de asistencia crítica en la periferia de la capital y los departamentos del interior se disparó entre un 300% y un 500%.
Alfredo Menem graficó el desborde con números contundentes: la entrega diaria de módulos alimentarios oficiales saltó de un promedio histórico de 50 a más de 200 solicitudes diarias. En paralelo, los pedidos de pasajes sanitarios de alta complejidad hacia la provincia de Córdoba se cuadruplicaron, pasando de 10 a 40 semanales, debido a las derivaciones médicas que la obra pública y el desfinanciado sistema de salud local —denunciado por gremios como Aproslar— ya no pueden absorber.
Frente a la crudeza de la ola polar invernal, el ministerio dispuso de emergencia las instalaciones del Polideportivo de Vargas como albergue de tránsito nocturno para personas en situación de calle.
«Hoy el albergue contiene a personas que llegaron desde San Juan, San Luis y Córdoba en busca de changas y oportunidades laborales que no existen, además de familias capitalinas que están siendo desalojadas masivamente de los alquileres por no poder afrontar los costos. El gobierno nacional anuló prácticamente todos los programas de asistencia; para sostener la entrega de frazadas, colchones y alimentos a los intendentes del interior tuvimos que congelar el financiamiento de eventos deportivos y la entrega de herramientas de trabajo», reconoció el ministro.
Cruce a los voceros de la Rosada y la acusación a Martín Menem
La respuesta del funcionario quintelista adquirió una fuerte dimensión de confrontación nacional al salir al cruce de las declaraciones de los voceros presidenciales de la Casa Rosada respecto a los aumentos de tarifas de gas en pleno invierno. «Sentimos una impotencia tremenda ante tanta insensibilidad. No tienen la más mínima idea de lo que pasa en el interior del país; a los colegas de la Patagonia les cortaron los planes de entrega de leña en las zonas rurales», fustigó Menem, alineándose con el bloque de ministros de desarrollo del PJ que coordinan acciones de resistencia en las provincias.
En el plano de la rosca local con proyección nacional, el titular de la cartera social descargó los cañones de manera directa contra el riojano con mayor peso en el organigrama libertario, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. En sintonía con las quejas del jefe de Gabinete provincial, Juan Luna Corzo, por los $1.8 billones que la Nación le adeuda a las arcas locales, Alfredo Menem subió la apuesta discursiva con una acusación durísima:
«Tenemos un presidente del Congreso de la Nación que tiene aspiraciones personales y que odia a los riojanos; no ve la hora de que no llegue absolutamente nada a nuestra provincia con tal de perjudicar la gestión de Quintela, sin importarle que en el camino de la motosierra se queden nuestros niños».
El Estado provincial al límite del subsidio total
La crisis ya desborda los canales tradicionales de contención y obliga al Palacio de Gobierno a financiar con fondos propios áreas de contingencia civil extrema, incluyendo los servicios de sepelio social para familias vulnerables que no pueden costear ataúdes ni traslados fúnebres.
Con las transportistas interurbanas reclamando la inyección de los «Chachos» ante la pérdida del 60% de sus pasajeros y el Banco Rioja registrando un alarmante 40% de mora en su cartera corporativa, la capacidad de resiliencia de la caja provincial se encuentra al límite. Cerca de Quintela asumen que las próximas semanas serán determinantes: si Capital Humano termina de convalidar el corte de los comedores escolares, la provincia ingresará en un escenario de altísima conflictividad que forzará al «Gitano» a profundizar la emisión de cuasimonedas o a radicalizar su estrategia judicial ante la Corte Suprema de Justicia para exigir la restitución de los fondos trabados por el Palacio de Hacienda.