La Rioja recalibra su plan de cuasimonedas: promete que el bono en «Chachos» pasará al sueldo básico a fin de año

El secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, defendió el incremento salarial del 15% frente a las paritarias de Nación. Admitió que la asfixia financiera obligó a volcar los bonos a la calle a pedido de los comercios.

El gobierno de La Rioja profundiza su estrategia de autonomía financiera y confrontación con la administración central. Tras anunciar un incremento salarial para los empleados públicos que rondará el 15%, el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, adelantó que el bono extraordinario de 50.000 pesos que se pagará en «Chachos» quedará incorporado de manera definitiva al sueldo básico en efectivo una vez que concluya el rescate de la cuasimoneda a fin de año.

En el marco de un fuerte contrapunto con la política económica de Javier Milei, el funcionario riojano contrastó el esfuerzo fiscal de la provincia con la pauta salarial fijada por la Casa Rosada para los estatales nacionales. «El gobierno provincial cierra un aumento de entre el 14% y 15% en el bolsillo del trabajador, mientras que el Gobierno nacional ofrece en paritarias un 2% o un 3%. Ese es el modelo que queremos mostrar», enfatizó Herrera, quien justificó la premura del anuncio ante una inflación que calificó de «mentirosa» porque «todos los precios siguen por las nubes».

La ingeniería salarial impactará con los haberes de julio, a cobrarse en los primeros días de agosto, e incluirá también a los trabajadores precarizados bajo programas de vinculación y contratados, quienes percibirán un proporcional mixto entre pesos y cuasimoneda.

Presión comercial y el freno total de la obra pública

Desde el Palacio de Gobierno riojano argumentaron que la decisión de «sacar a la cancha» nuevamente a los bonos de cancelación de deuda responde a un «pedido desesperado» de los sectores productivos locales ante el desplome del consumo y el freno total de los giros de fondos nacionales para infraestructura.

«Nos vendría muy bien una obra pública o un barrio más en la provincia porque movería al comercio y las empresas locales, pero no lo tenemos. El Gobierno nacional no financia absolutamente nada», fustigó el secretario de la Gobernación.

Ante la falta de transferencias discrecionales y la ausencia de los anticipos de coparticipación solicitados, la provincia debió financiarse exclusivamente con el «goteo» automático de mayo y junio. Según Herrera, los «Chachos» actúan como la única herramienta de inyección de liquidez disponible: «Es un extra para mover la economía local solicitado por las cámaras de comercio, empresariales y de turismo. El esfuerzo de absorber el impacto económico lo hace el gobierno provincial al momento del rescate, pagando el 100% de su valor».

El cronograma de pagos y el blindaje político

Los detalles técnicos y el impacto discriminado por áreas (Educación, Salud y Seguridad) serán informados en las próximas horas por el Ministerio de Hacienda. No obstante, el Ejecutivo ya definió el cronograma de vencimientos inmediatos para llevar previsibilidad a los estatales.

El esquema financiero para las próximas semanas contempla:

  • Medio Aguinaldo: Se efectivizará el pago a partir del lunes 13 de julio.
  • Quincena: Se abonará de forma consecutiva e inmediata al medio aguinaldo.
  • Aumento de haberes: El incremento salarial del 15% y la entrega de los $50.000 en «Chachos» se liquidarán con el sueldo de julio durante los primeros días de agosto.

Herrera concluyó que la utilización de cuasimonedas no representa un síntoma de desorden, sino una decisión política respaldada por la administración de Ricardo Quintela. «Nos sentimos orgullosos de hacerlo. Esto genera un efecto dominó en otras provincias, pero se hace en un distrito controlado políticamente y ordenado financiera y administrativamente», cerró.