Escenario 2027: la Feria del Libro de La Rioja se transformó en la plataforma de lanzamiento de Ricardo Quintela y Gabriela Pedrali

La fisonomía del tradicional encuentro cultural quedó subordinada a la estrategia electoral del oficialismo; el gobernador consolida su proyección presidencial y bendice a la diputada nacional, invisibilizando al resto de las líneas del peronismo local.

LA RIOJA.– La fisonomía de la 23° edición de la Feria del Libro de La Rioja trocó su habitual perfil cultural para convertirse, de manera explícita, en la primera gran pasarela política con miras a las elecciones de 2027. Bajo el lema “Memoria, Cultura y Resistencia”, el tradicional evento fue utilizado por la mesa chica de la Casa de las Tejas como la plataforma formal de lanzamiento de un binomio que busca retener el poder doméstico y proyectarse al plano nacional: la candidatura presidencial del gobernador Ricardo Quintela y la postulación de la diputada nacional Gabriela Pedrali como su sucesora natural en el sillón de Facundo Quiroga.

La centralidad absoluta que el mandatario provincial le otorgó a Pedrali durante las jornadas de la feria no pasó desapercibida para el ecosistema político riojano. Al monopolizar la agenda junto a la legisladora nacional, Quintela envió un fuerte mensaje hacia el interior del Partido Justicialista (PJ) local, invisibilizando por completo a las demás figuras con ambiciones ejecutivas dentro del gabinete provincial y de la propia estructura parlamentaria regional. Ni los ministros con mayor rodaje territorial ni los intendentes de peso tuvieron margen de lucimiento en un escenario diseñado con estricto criterio sucesorio.

La bendición y el libro como plataforma

La puesta en escena de la postulación de Pedrali tuvo su punto cúlmine con la presentación de su libro Plan Angelelli: De la idea a la política pública, un texto que repasa el programa habitacional insignia de la provincia. El propio gobernador se encargó de otorgarle rango de plataforma doctrinaria a la presentación: “Es una forma de preservar la memoria de una política pública que transformó la vida de miles de riojanas y riojanos”, expresó Quintela a través de sus canales oficiales, en un fuerte espaldarazo a la gestión de la diputada.

En el tablero local, la sobreexposición de Pedrali confirma que es la elegida por el quintelismo para encabezar el proyecto provincial en 2027, obturando de manera prematura el debate interno en el peronismo riojano.

A la par de la instalación de su sucesora, Quintela usó el desfile de intelectuales, dirigentes y legisladores nacionales por la feria para consolidar el andamiaje de su proyecto presidencial, mostrándose como el articulador de un federalismo de resistencia frente al modelo de Javier Milei.

Invitados nacionales para el armado federal

El desfile de figuras de Unión por la Patria (UP) por los pasillos de la feria buscó darle volumen nacional a las aspiraciones de los anfitriones. En una de las postales más comentadas del encuentro, Quintela y Pedrali oficiaron de locales al recibir a los diputados nacionales Carlos Castagneto —quien brindó una charla sobre política fiscal— y Aldo Adolfo Leiva, en una mesa de debate donde también se sentó la exsenadora Beba Soria.

La agenda de posicionamiento federal del mandatario también incluyó una cumbre política de alto nivel con el santafesino Germán Martínez, presidente del bloque de UP en la Cámara baja nacional, destinada a coordinar la resistencia legislativa frente a la Casa Rosada y aceitar los vínculos con los armados del PJ del interior.

El broche de oro de la estrategia de inserción bonaerense del gobernador fue la recepción de la escritora e investigadora del Conicet, Soledad Quereilhac, esposa del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof. Quereilhac llegó a la provincia para presentar su obra de divulgación científica, pero su presencia adquirió inmediato relieve político al escenificar la sintonía fina y el pacto de colaboración mutua que existe entre Quintela y el jefe comunal de la provincia más poblada del país.

«Decidimos hacer la feria porque nuestro pueblo merece refugiarse en la cultura en tiempos difíciles. Estos espacios no son un gasto, son una inversión», defendió Quintela al inaugurar el ciclo. Sin embargo, para los sectores internos del peronismo que miraron el desarrollo del evento desde el llano, la inversión principal no fue cultural, sino el costo de instalación de una marca electoral que ya empezó a jugar de cara a 2027.