El secretario de Turismo provincial, José Rosa, aseguró que el beneficio del 50% impulsó picos de visitas en Talampaya y Chilecito; planean extender promociones en agosto para reactivar la economía circular y el consumo interno.
LA RIOJA.– En medio de un escenario recesivo que golpea con dureza al consumo a nivel nacional, el gobierno de La Rioja busca amortiguar la caída de la actividad turística mediante la emisión y circulación de su cuasimoneda local. Tras culminar una recorrida territorial por los principales atractivos del interior, el secretario de Turismo de la provincia, José Rosa, defendió la eficacia de la segunda edición del denominado «Previaje Riojano con Chachos» y aseguró que la medida generó un impacto inmediato en el flujo de visitantes durante el inicio del receso invernal.
«Veníamos con una visitación bastante baja y hoy el Parque Nacional Talampaya registró picos de casi 300 personas en una primera semana que habitualmente no es la más fuerte», destacó Rosa. El funcionario, quien acompañó también la apertura de una feria de alfajores en Chilecito junto a emprendedores locales, remarcó que la implementación del bono de cancelación de deuda funciona como una «oferta diferenciadora» frente al resto de las provincias en un contexto donde las vacaciones familiares pasaron a un segundo plano.
Según detalló el secretario, la medida fue reactivada para esta temporada invernal por decisión directa del gobernador Ricardo Quintela ante el pedido explícito de las cámaras y asociaciones del sector privado local. El mecanismo subsidia el 50% de los gastos turísticos mediante el uso del bono y ya registra una fuerte adhesión no solo en hotelería y excursiones, sino también en restaurantes, comercios de productos regionales y en la red de estaciones de servicio de la provincia (incluyendo banderas como Refinor y Axion).
Extensión a agosto y fomento al turismo interno
Conscientes de que la temporada alta concluye tras las dos semanas de vacaciones formales, las terminales turísticas de la provincia ya delinean una estrategia de contención para el mes de agosto. La apuesta oficial radica en capitalizar que para esa fecha la masa de empleados públicos riojanos ya dispondrá de los $50.000 en «Chachos» correspondientes a la última recomposición salarial dispuesta por la Casa de las Tejas.
«Estamos conversando con el sector para ampliar los beneficios en agosto. La intención es que los prestadores reciban los bonos con descuentos del 10%, 20% o 30% de acuerdo a cada establecimiento», anticipó Rosa. El objetivo de la cartera turística es incentivar el turismo interno y evitar que el circulante se vuelque exclusivamente a los canales tradicionales de consumo masivo como cadenas de supermercados y farmacias: «Buscamos que la gente use los chachos en el sector turístico porque sabe que allí van a valer un poquito más».
El funcionario aclaró que el beneficio del reintegro incluye también a los residentes riojanos, siempre y cuando realicen actividades o pernocten fuera de su departamento de residencia. «Un vecino de la capital no puede alojarse con este plan en un hotel céntrico, pero sí puede ir a Olta, a Chilecito o a Los Sarmientos y acceder al 50% de descuento en cabañas y servicios regionales sin ningún tipo de problema», precisó.
Réplica a las críticas de la oposición
Durante la entrevista radial, Rosa no esquivó la confrontación política y apuntó contra los sectores de la oposición provincial —referenciados en La Libertad Avanza— que cuestionan la legalidad y la sustentabilidad del sistema de cuasimonedas. El secretario vinculó las objeciones a un «trasfondo electoral» y acusó a los dirigentes opositores de estructurar críticas «desde la comodidad de las redes sociales o discursos armados con inteligencia artificial» sin conocer la realidad económica del interior profundo de La Rioja.
«Dicen que el Estado tiene que correrse, pero si sacás al Estado de la conversación, se funden todos. Somos una provincia estado-dependiente», sentenció Rosa, alineándose con el discurso de confrontación que ensaya el gobernador Quintela frente a la Casa Rosada. En esa línea, el funcionario cuestionó los resultados de la política nacional de cielos abiertos al señalar que La Rioja no solo no sumó frecuencias aéreas, sino que experimenta una merma en los vuelos de la aerolínea de bandera, y concluyó que el modelo de desregulación y timba financiera de la Nación no ha traído «ninguna gran inversión ni soluciones para las rutas del interior».