La diputada nacional suplente por La Libertad Avanza, Carolina Moreno, cuestionó la política salarial del gobernador Ricardo Quintela. Advirtió que, pese al fuerte flujo de recursos girados por la Nación entre abril y junio, las recomposiciones salariales continúan abonándose con las cuasimonedas provinciales y sumas no remunerativas.
LA RIOJA.– Las finanzas públicas y la política de recomposición salarial de esta provincia volvieron a quedar en el centro del debate político local. Desde la oposición denunciaron que la administración del gobernador peronista Ricardo Quintela percibió un fuerte flujo de fondos por coparticipación federal durante el último trimestre, un escenario que, según los referentes libertarios, desmitifica el argumento de la asfixia financiera y expone una falta de transparencia en la asignación de los recursos destinados a los empleados estatales.
La encargada de instalar la controversia fue la diputada nacional suplente por La Libertad Avanza (LLA), Carolina Moreno, quien difundió los registros oficiales del Ministerio de Economía de la Nación para fundamentar sus críticas contra el Ejecutivo riojano. De acuerdo con los datos técnicos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), la provincia de La Rioja percibió un total consolidado de más de $391.000 millones de pesos entre los meses de abril y junio del corriente año en concepto de recursos de origen nacional.
El detalle de las transferencias
El informe estadístico revela un sostenido caudal de ingresos hacia las arcas riojanas, con variaciones estacionales marcadas por los vencimientos impositivos a nivel nacional. El desglose mensual de los giros recibidos por la Tesorería provincial detalla el siguiente comportamiento:
- Abril: $106.310,7 millones de pesos.
- Mayo: $154.940,6 millones de pesos.
- Junio: $130.437,9 millones de pesos.
«En apenas tres meses ingresaron a la provincia más de $391.000 millones provenientes de la Nación», contrastó Moreno desde la capital provincial. Para la dirigencia de la fuerza gobernante a nivel nacional, estos números reflejan que el Gobierno central mantiene la regularidad de los envíos automáticos que le corresponden a la jurisdicción por ley, inyectando una masa de liquidez que debería permitir un ordenamiento de las cuentas públicas locales.
El impacto de los «Chachos» en el haber público
El foco del reclamo opositor se centra en la disonancia entre los recursos percibidos en moneda nacional y las recientes modalidades de recomposición salarial otorgadas al escalafón de la administración pública riojana. Las últimas medidas decretadas por Quintela incluyeron aumentos que vuelven a sustentarse de manera parcial mediante el pago con Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), denominados popularmente como «Chachos», además del otorgamiento de sumas fijas no bonificables.
«La pregunta es simple: si la provincia recibe estos niveles de recursos nacionales, ¿por qué los trabajadores no pueden cobrar aumentos íntegramente en pesos y al salario básico?», interpeló la referente de La Libertad Avanza.
«Los empleados públicos necesitan un salario que fortalezca su sueldo, su jubilación y sus aportes, no mecanismos que terminen perdiendo valor o que no impacten en el básico. Los riojanos merecen transparencia en el uso de los recursos», enfatizó la dirigente.
La controversia en torno a los denominados «Chachos» persiste entre los sindicatos estatales y los partidos de la oposición en La Rioja. La principal crítica radica en que las sumas abonadas por fuera del salario básico no se computan para el cálculo de los aguinaldos, las indemnizaciones ni los futuros haberes jubilatorios de los agentes públicos, profundizando el achatamiento de las categorías del sector administrativo, judicial y sanitario de la provincia.