El secretario de Turismo de la provincia, José Rosa, confirmó a la nacion el impacto de la cuasimoneda en las vacaciones de invierno, con picos de ocupación del 80% en los principales destinos locales
LA RIOJA.– El lanzamiento de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como “Chachos”, comenzó a mostrar su impacto directo en la actividad económica regional durante el receso invernal. En el marco de una temporada nacional signada por la retracción del consumo, el gobierno riojano ratificó que el incentivo financiero destinado al turismo ya movilizó más de 100 millones de bonos en el circuito comercial y de servicios de la provincia.
El secretario de Turismo de La Rioja, José Rosa, trazó un balance sumamente favorable sobre los primeros indicadores de las vacaciones de invierno. “El uso del Chacho fue una herramienta estratégica que nos diferenció del resto de la oferta del país. Nos posibilitó realizar fuertes lanzamientos de temporada en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y la recepción tanto del turista como del sector privado es sumamente positiva”, afirmó el funcionario.
Según los datos provistos por el área, los departamentos de Felipe Varela (Villa Unión) —portal de acceso al Parque Nacional Talampaya— y Chilecito lideraron la demanda con picos de ocupación que promediaron el 80% en la primera semana, situándose por encima de la media nacional, mientras que el consolidado provincial se ubicó en torno al 60%.
Dinámica del beneficio y requisitos
El programa de incentivo al sector opera bajo dos modalidades estrictas de validación. Para acceder al canje de los bonos, los visitantes deben acreditar una estadía mínima de dos noches en alojamientos debidamente registrados ante la autoridad de aplicación o, en su defecto, haber contratado paquetes globales de excursiones mediante agencias de viajes receptivas radicadas en la provincia.
Una vez validada la factura del prestador oficial en los centros de emisión autorizados, el turista recibe la moneda local en mano. “Rápidamente, el visitante reinserta esos Chachos en gastronomía, excursiones regionales, comercios tradicionales y estaciones de servicio adheridas. Se generó una transversalidad muy alta porque el combustible es un gasto clave para quienes nos visitan en auto desde el litoral y el centro del país”, explicó Rosa.
La reglamentación vigente determina que la actual promoción de canje turístico directo se extenderá hasta el 31 de julio. El esquema de reintegro previsto por el Estado garantiza a los comercios del sector privado que decidan liquidar los bonos el depósito equivalente en pesos en sus cuentas bancarias en un plazo inferior a las 48 horas.
La apuesta por el turismo interno y el plan para agosto
Aunque el flujo de visitantes externos representa la mayor porción del gasto, el observatorio estratégico provincial detectó que un 13% de los movimientos registrados bajo esta modalidad corresponden a excursionistas locales y turismo interno realizado por residentes riojanos que se desplazan hacia los departamentos del interior.
Con la mirada puesta en sostener el nivel de actividad tras el cierre del receso escolar, las autoridades riojanas ya planifican una segunda etapa articulada con las cámaras empresariales para el mes de agosto, fecha en la que la totalidad de la administración pública provincial percibirá una porción de sus haberes corrientes en cuasimonedas.
“Estamos trabajando con el sector privado para que, cuando el empleado público tenga los Chachos en la mano, los prestadores turísticos los reciban con beneficios y descuentos específicos de entre el 20% y el 30%. El objetivo es incentivar al riojano a realizar escapadas de fin de semana, potenciar productos consolidados como la Ruta del Vino —que pasó de tener 7 a más de 30 bodegas abiertas al público— y continuar rompiendo la estacionalidad en destinos emergentes como Sanagasta, El Chiflón o Los Colorados”, concluyó Rosa.