La cumbre de la región será en agosto en Posadas. El actual gobernador misionero se distanció del histórico caudillo Carlos Rovira y, como anfitrión, buscará exhibir la nueva centralidad política. Ricardo Quintela llegará junto a otros nueve mandatarios del norte argentino.
Posadas será, durante los primeros días de agosto, el escenario de una nueva cumbre de gobernadores del Norte Grande, el bloque regional que agrupa a Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero, Tucumán, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. Ricardo Quintela llegará al encuentro en un momento en que las diez provincias miembro buscan reforzar reclamos comunes de inversión e infraestructura, mientras el mandatario anfitrión, Hugo Passalacqua, aprovechará la ocasión para exhibir la nueva centralidad política que ganó tras su ruptura con el histórico caudillo misionero Carlos Rovira.
Un norte que negocia en bloque
Las cumbres del Norte Grande funcionan históricamente como plataforma de reclamos conjuntos ante la Nación, más allá de las diferencias políticas y económicas entre sus integrantes. Para La Rioja, que sostiene una fuerte dependencia de los recursos de coparticipación federal y viene reclamando por la exclusión de programas nacionales de inversión, este tipo de foros regionales representa una de las pocas vías de presión colectiva frente a un gobierno nacional con el que Quintela mantiene una relación abiertamente confrontativa.
El quiebre misionero, un espejo posible
El trasfondo político del encuentro no es menor. Passalacqua atraviesa una reconfiguración interna que rompió el esquema clásico donde la administración quedaba en manos del gobernador y el poder político en las de Rovira. El actual mandatario misionero avanza en el recambio de funcionarios roviristas —desde la Administradora Tributaria hasta la conducción de la empresa estatal Energía de Misiones— y se apoya en más de 70 intendentes que ya le manifestaron respaldo, en un movimiento que también reordena los equilibrios legislativos: de los 21 legisladores oficialistas surgidos en 2025, hoy Rovira retiene apenas 10.
Ese proceso interno interesa a los gobernadores del Norte Grande porque redefine, además, el vínculo de Misiones con la Casa Rosada. El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, negocia en paralelo con las dos facciones misioneras, mientras crece la posibilidad de que el rovirismo, reagrupado en su nueva fuerza Encuentro Misionero, busque acercamientos electorales con La Libertad Avanza de cara a 2027.
La agenda pendiente para las provincias del norte
Más allá de la interna misionera, la cumbre de Posadas volverá a poner sobre la mesa las demandas estructurales del norte argentino: obra pública frenada, necesidades de conectividad vial y energética, y el reclamo por una distribución de recursos que compense las asimetrías fiscales entre el interior y los grandes centros urbanos del país.
La participación de Quintela en la cumbre se produce en medio de la ofensiva judicial y financiera derivada del default de la deuda internacional provincial y de la disputa por el proyecto minero Vicuña con San Juan, dos frentes que profundizaron el reclamo riojano por mayor apoyo federal. El foro del Norte Grande aparece así como un espacio adicional para que La Rioja intente capitalizar una demanda regional compartida en un año marcado por la negociación de recursos de cara al ciclo electoral de 2027.