El concejal Aníbal Olivera sostuvo que la mayoría de los aumentos otorgados por la Provincia no integran el salario remunerativo y aseguró que miles de empleados públicos podrían retirarse con haberes muy inferiores a los ingresos que perciben en actividad. También reclamó blanquear la «quincenita».
La Libertad Avanza salió a cuestionar uno de los pilares de la política salarial del gobierno de Ricardo Quintela. El concejal capitalino Aníbal Olivera advirtió que la utilización de sumas no remunerativas para recomponer los ingresos de los empleados públicos terminará impactando de lleno sobre las futuras jubilaciones y reclamó una reforma de la estructura salarial.
El planteo apunta a un esquema que la administración riojana viene utilizando desde hace años y que volvió a profundizar en la última recomposición salarial, donde el aumento combinó una suba del básico con sumas fijas y adicionales que no integran la base sobre la que se calculan los aportes previsionales.
Según Olivera, esa modalidad permite mejorar el ingreso de bolsillo en el corto plazo, pero traslada el costo al momento de la jubilación.
«Hay mucha gente que tiene miedo de jubilarse porque no sabe cuánto va a cobrar», afirmó el edil en declaraciones a Radio La Red.
El dirigente libertario explicó que los trabajadores estatales cobran una parte remunerativa, sobre la que se realizan los aportes previsionales, y otra integrada por decretos y conceptos no remunerativos que quedan excluidos del cálculo del haber jubilatorio.
Para graficar el problema, expuso el caso de un empleado público con categoría 16 y varios años de antigüedad que percibe un salario de bolsillo de $727.522. De ese total, indicó, apenas $193.000 corresponden al salario básico, mientras que los restantes $534.000 provienen de adicionales que no realizan aportes jubilatorios.
«Cuando una persona se jubila, el 82% se calcula sobre la parte remunerativa, no sobre los decretos. Por eso alguien que hoy cobra más de 700 mil pesos puede terminar jubilándose con poco más de 200 mil», sostuvo.
La crítica de Olivera apunta al corazón del esquema salarial provincial. En La Rioja, una porción significativa de las recomposiciones otorgadas en los últimos años se canalizó mediante sumas fijas, adicionales o bonos que incrementan el ingreso mensual, pero no modifican el salario básico.
Para el concejal, esa estrategia genera un beneficio inmediato, aunque deja expuestos a los trabajadores cuando finaliza su vida laboral.
«Hoy te dan plata en el bolsillo, pero mañana eso no se refleja en la jubilación», advirtió.
El dirigente de La Libertad Avanza también cuestionó que sobre esos conceptos no remunerativos tampoco se realizan aportes previsionales, lo que, según sostuvo, termina debilitando el financiamiento del sistema jubilatorio.
En ese sentido, pidió que incluso beneficios históricos como la denominada «quincenita» pasen a integrar el salario básico.
«Es un alivio momentáneo porque ayuda a llegar a fin de mes, pero también debería incorporarse al recibo de sueldo para que beneficie al trabajador cuando se jubile», afirmó.
Olivera aprovechó además para cuestionar a los gremios estatales, a los que acusó de no impulsar una discusión estructural sobre la composición de los salarios.
A su juicio, la negociación paritaria debería centrarse en el blanqueo de todos los conceptos salariales y no únicamente en el monto de las recomposiciones.
«La decisión está en poner absolutamente todo en blanco. No sirve ganar una discusión por inflación si gran parte del sueldo sigue siendo no remunerativo», planteó.
El planteo libertario abre un nuevo frente de discusión sobre la política salarial de Quintela, en momentos en que el Gobierno provincial busca contener el malestar de los estatales con aumentos escalonados y el pago de sumas extraordinarias. Desde la oposición sostienen que ese esquema mejora transitoriamente los ingresos, pero posterga el problema previsional y compromete el poder adquisitivo de quienes se jubilen en los próximos años.