Santilli y Caputo encabezan una ronda de conversaciones con las provincias. La Casa Rosada flexibilizó su estrategia y acepta incorporar reclamos al Presupuesto 2027 para blindar dos proyectos clave: la eliminación de las primarias nacionales y la ley de gastos del próximo año.
La Casa Rosada decidió anticipar la negociación con los gobernadores para evitar repetir el desgaste que sufrió durante el debate del Presupuesto anterior. Con Diego Santilli al frente de las conversaciones políticas y Luis Caputo administrando el margen fiscal, el Gobierno comenzó a ofrecer respuestas a viejos reclamos provinciales con un objetivo concreto: reunir los votos para aprobar el Presupuesto 2027 y eliminar las PASO nacionales.
El cambio de estrategia marca un giro respecto de 2025. En aquella oportunidad, el oficialismo esperó hasta el tramo final del debate para habilitar concesiones y terminó negociando bajo presión. Ahora busca construir acuerdos con mayor anticipación y convertir el presupuesto en la principal herramienta para ordenar la relación con los mandatarios provinciales.
En Balcarce 50 admiten que las conversaciones ya incluyen obras públicas, financiamiento, deudas pendientes y pedidos específicos de cada provincia. La única condición impuesta por el Ministerio de Economía es que cualquier concesión preserve el equilibrio fiscal, principal bandera de la gestión de Javier Milei.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se transformó en el principal interlocutor político de los gobernadores. En varias reuniones participa también Eduardo «Lule» Menem, operador territorial de Karina Milei, mientras que Caputo interviene cuando las negociaciones requieren definiciones presupuestarias.
La primera señal del nuevo esquema fue el convenio firmado con Santa Fe para transferir por veinte años la administración de la Ruta Nacional A012, un corredor clave para el complejo agroexportador del Gran Rosario. El acuerdo fue interpretado en el oficialismo como un gesto hacia Maximiliano Pullaro en medio de las negociaciones legislativas.
En paralelo, la Nación analiza otros reclamos de la administración santafesina que podrían quedar incorporados al Presupuesto. A cambio, los legisladores vinculados al gobernador evalúan respaldar la suspensión de las PASO nacionales, pese a que Santa Fe mantiene ese sistema para las elecciones provinciales.
Corrientes también ingresó en la ronda de negociaciones. El gobernador Juan Pablo Valdés planteó la necesidad de avanzar con obras de infraestructura estratégica, entre ellas los puentes internacionales Alvear-Itaquí y Monte Caseros-Bella Unión, además de la ampliación de la red de gas natural.
Según fuentes oficiales, el Gobierno se comprometió a gestionar financiamiento internacional mediante el BID y la CAF e incluir aquellos proyectos compatibles con la meta de superávit fiscal dentro del Presupuesto 2027.
Las conversaciones alcanzan además a Catamarca, donde Raúl Jalil insiste con la creación de una zona franca en Tinogasta y la construcción del acueducto de Albigasta. El mandatario ya expresó públicamente su respaldo a la eliminación de las PASO y sostiene que las internas partidarias deben resolverse dentro de cada fuerza política.
El alineamiento también se refleja en Chaco. El gobernador Leandro Zdero envió un proyecto para suspender las primarias provinciales, en sintonía con la estrategia impulsada desde la Casa Rosada.
La negociación política comenzó además a traducirse en movimientos de recursos. Durante julio, el Gobierno reactivó la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) después de dos meses sin envíos. Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Misiones y Santa Fe recibieron transferencias por $5.000 millones cada una, mientras que también se ampliaron los acuerdos de financiamiento para las provincias con cajas previsionales no transferidas.
En el oficialismo consideran que esos gestos fortalecen la relación con gobernadores dialoguistas y facilitan la construcción de mayorías parlamentarias para el segundo semestre.
El mapa de negociaciones incluye además a Chubut, donde Ignacio Torres ya eliminó las PASO provinciales y mantiene una agenda abierta con el Gobierno nacional, y a Entre Ríos, cuyo gobernador Rogelio Frigerio se muestra favorable a reducir la cantidad de elecciones, aunque todavía conserva las primarias locales.
También Mendoza aparece como uno de los distritos donde la sintonía política con la Nación se profundizó. Allí, además de haber suspendido las PASO, Alfredo Cornejo logró que el Gobierno avanzara con designaciones judiciales consideradas estratégicas para la provincia.
En la Casa Rosada interpretan que la discusión por el Presupuesto y la reforma electoral será la primera gran prueba de la nueva etapa política del Gobierno. La apuesta consiste en reemplazar la confrontación permanente con los gobernadores por una negociación selectiva que permita sostener el superávit, ordenar el Congreso y llegar a 2027 con un escenario institucional más favorable para la reelección de Javier Milei.