Se agrava la crisis del empleo rural en La Rioja: UATRE alerta por cuatro empresas olivícolas con problemas financieros

El gremio advirtió por atrasos salariales, reducción de jornadas, cesación de pagos y un posible procedimiento preventivo de crisis. La situación vuelve a poner en tensión al sector olivícola, uno de los principales generadores de empleo privado de la provincia.

La crisis del empleo privado sigue sumando señales de deterioro en La Rioja. Ahora fue la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) la que advirtió por la delicada situación que atraviesan al menos cuatro empresas olivícolas, afectadas por problemas financieros que ya impactan sobre salarios, jornadas laborales y continuidad de los puestos de trabajo.

El secretario general de UATRE La Rioja, Omar Muga, aseguró que el panorama del sector se agravó durante los últimos meses y enumeró los casos que generan mayor preocupación dentro de la actividad.

La situación más delicada corresponde a El Matucho S.A., firma que se encuentra próxima a solicitar un procedimiento preventivo de crisis ante la Secretaría de Trabajo.

Según explicó el dirigente sindical, la empresa enfrenta dificultades para cumplir con el pago de salarios y propuso reducir la jornada laboral durante seis meses para intentar sostener la actividad.

«La empresa tiene dificultades para sostener los pagos y está pidiendo una reducción horaria. Lo que más nos preocupa es la situación de los trabajadores que están próximos a jubilarse, porque una disminución de la jornada puede afectar el cálculo de sus futuros haberes», explicó Muga.

El conflicto involucra, por el momento, a ocho trabajadores rurales.

El dirigente también señaló que El Benteveo S.A. registra atrasos en el pago de salarios, mientras que Uratán S.A. atraviesa dificultades económicas que mantienen en estado de alerta al sindicato.

El cuarto caso mencionado por UATRE es el de Huaco Agropecuaria, una empresa que arrastra problemas financieros desde el año pasado.

Muga recordó que la firma incurrió en cesación de pagos y que el gremio impulsó acciones judiciales para intentar garantizar el cobro de los haberes adeudados.

«Logramos convencer a los trabajadores de presentar una denuncia judicial. Se inició una demanda autosatisfactiva para reclamar el pago de los salarios y posteriormente se trabó un embargo sobre la empresa», detalló.

La advertencia del sindicato llega en un contexto complejo para el empleo privado riojano, donde distintos sectores productivos vienen mostrando dificultades para sostener la actividad.

La industria textil, el comercio y ahora parte de la actividad olivícola aparecen entre los rubros más afectados por la desaceleración económica, alimentando la preocupación por la continuidad del empleo formal en la provincia.

En ese escenario, la situación del complejo olivícola adquiere una relevancia especial. Además de representar una de las economías regionales más importantes de La Rioja, el sector concentra una importante cantidad de trabajadores rurales y constituye uno de los principales motores productivos del interior provincial.

La evolución de estos conflictos será seguida de cerca tanto por el Gobierno provincial como por la Secretaría de Trabajo, que deberá intervenir si finalmente prospera el procedimiento preventivo de crisis solicitado por una de las empresas.