La caída de la rentabilidad, el aumento de los costos por encima de la inflación y el incremento de las tarifas eléctricas empujaron al sector vitivinícola a reclamar una refinanciación de sus pasivos con la distribuidora provincial. También plantearon avanzar hacia un cambio de matriz energética con financiamiento para incorporar energía solar.
La crisis que atraviesa la actividad vitivinícola en La Rioja comenzó a trasladarse a la agenda política provincial. Productores del sector solicitaron al Gobierno de Ricardo Quintela una refinanciación de las deudas que mantienen con EDELaR y reclamaron medidas de alivio para evitar que continúe el deterioro de una de las economías regionales más importantes de la provincia.
El planteo fue realizado durante una reunión entre representantes del sector y autoridades provinciales, donde los empresarios expusieron el fuerte deterioro de la rentabilidad y advirtieron sobre un escenario que ya empieza a traducirse en la paralización de establecimientos productivos.
«Tenemos una caída en la rentabilidad y algunas fincas decidieron no comenzar con los trabajos de invierno, otras tienen cortadas las perforaciones y otras determinaron abandonar la finca. Hay una gran incertidumbre y eso se planteó a las autoridades», afirmó el productor vitivinícola José Luis Bellia en declaraciones a Riojavirtual Radio.
La preocupación del sector se concentra en el peso creciente de los costos energéticos. Según Bellia, el incremento de la electricidad, el combustible y el transporte superó ampliamente la evolución de la inflación, mientras que el precio del vino y de la uva no logró acompañar esa dinámica, reduciendo los márgenes de rentabilidad.
En ese contexto, uno de los principales pedidos fue la refinanciación de las obligaciones con EDELaR, un pasivo que muchas explotaciones ya tienen dificultades para afrontar.
«Se habló de refinanciar la deuda con EDELaR y de algún acompañamiento del Gobierno provincial. Estamos trabajando en algunas medidas», sostuvo el empresario.
El reclamo también deja en evidencia el impacto que tuvo la recomposición de las tarifas energéticas sobre las economías regionales, particularmente en actividades intensivas en el uso de electricidad como la vitivinicultura riojana, donde el funcionamiento de perforaciones para riego representa uno de los mayores costos operativos.
Frente a ese escenario, los productores propusieron avanzar en un cambio estructural de la matriz energética mediante la incorporación de sistemas de generación solar, aprovechando una de las principales ventajas competitivas de la provincia.
«El tema más difícil es el costo de la energía nacional, en especial si tu producto no vale o no hay dinero en la calle para consumirlo. Le está pasando a muchos otros sectores. Hemos planteado cambiar la matriz energética; tenemos un producto gratis que es el sol, hay que hacerlo producir energía con líneas crediticias que contemplen el tiempo de pago», explicó Bellia.
El planteo abre una discusión que excede al sector vitivinícola. La Rioja busca desde hace años posicionarse como un polo de energías renovables, pero los productores sostienen que todavía falta trasladar esa estrategia al entramado productivo mediante mecanismos de financiamiento que permitan reducir costos y mejorar la competitividad.
Mientras tanto, la preocupación inmediata pasa por evitar que continúe el cierre de fincas y la pérdida de empleo en una actividad que concentra buena parte de la producción agrícola e industrial de la provincia. La negociación con el Gobierno provincial quedó abierta y el sector espera que en los próximos días se definan medidas concretas para aliviar la situación financiera de los establecimientos más comprometidos.