El expendio de naftas y gasoil retrocedió entre 2,6% y 3% respecto de julio de 2025. El dato preocupa al sector porque la mayor baja se registra en el gasoil común, un indicador directamente vinculado con la actividad económica. Pese a la estabilidad de los precios, las estaciones de servicio no logran recuperar el volumen de ventas.
La desaceleración de la inflación y la mayor estabilidad en los precios de los combustibles todavía no alcanzan para revertir la caída del consumo en La Rioja. Durante julio, las ventas en las estaciones de servicio registraron un retroceso cercano al 3% respecto del mismo mes del año pasado, una señal que el sector interpreta como un reflejo de la debilidad de la actividad económica.
El dato fue confirmado por el empresario Juan Manuel Brígido, propietario de dos estaciones de servicio de YPF en la capital provincial, quien advirtió que el mayor deterioro se observa en el gasoil común, el combustible que suele utilizarse como termómetro del movimiento productivo.
«Hoy tenemos un descenso en la demanda que es de un 2,6% a un 3% interanual. Este descenso en el consumo se da sobre todo en el gasoil común, que es el combustible que marca el nivel de actividad económica», afirmó Brígido en declaraciones a Riojavirtual Radio.
La caída del expendio de gasoil aparece como una señal de alerta para el comercio, el transporte y las actividades productivas, ya que ese combustible abastece principalmente a camiones, maquinaria agrícola y buena parte del sistema logístico de la provincia.
No obstante, el empresario aclaró que la comparación mensual muestra un comportamiento diferente. Según explicó, las ventas crecieron respecto de junio, aunque ese repunte no alcanza para compensar la baja frente a los niveles registrados un año atrás.
En paralelo, Brígido destacó que el mercado atraviesa un período de estabilidad en los precios, luego de varios meses marcados por fuertes ajustes. Sin embargo, esa situación todavía no se traduce en una recuperación sostenida de la demanda.
«No hubo mucho incremento, hay un panorama de bastante estabilidad en los precios. En general, hay una baja sostenida del consumo. Cuando el precio está estable no hay crecimiento en las ventas, pero al menos tampoco hay una merma», señaló.
El diagnóstico del sector coincide con otros indicadores de consumo que muestran una recuperación heterogénea en el interior del país. Mientras algunos rubros comenzaron a mostrar signos de mejora tras la desaceleración inflacionaria, la demanda de combustibles continúa condicionada por el menor nivel de actividad y por la cautela de consumidores y empresas.
Para las estaciones de servicio, el desafío pasa ahora por sostener los niveles de comercialización en un contexto donde la estabilidad de precios dejó de ser suficiente para impulsar las ventas y donde el comportamiento del gasoil continúa reflejando las dificultades que enfrenta la economía real en la provincia.