Héctor Spallanzani, presentado en una entrevista radial como presidente de la Cámara de la Construcción, advirtió sobre la profundidad de la crisis que atraviesa la actividad en La Rioja. Según su estimación, el sector cuenta actualmente con entre 400 y 500 trabajadores registrados, frente a alrededor de 2.000 que llegó a tener en sus períodos de mayor actividad.
El dirigente señaló que la caída se arrastra desde 2024 y afecta tanto a las constructoras como a los comercios y proveedores vinculados con las obras.
“El sector está muy golpeado”, afirmó. También estimó que las empresas que permanecen activas representan aproximadamente el 60% de las inscriptas en 2023. La entrevista no incluyó un relevamiento detallado que permita precisar cuántas cerraron, suspendieron actividades o redujeron su estructura.
Viviendas sin terminar y obras a ritmo lento
Spallanzani identificó la falta de obras de infraestructura y la paralización de programas habitacionales como dos de los principales factores del deterioro.
Explicó que algunas viviendas continúan ejecutándose, aunque a un ritmo que describió como muy lento y condicionado por las posibilidades financieras de la Provincia.
Según calculó, entre 500 y 600 unidades habitacionales permanecen sin terminar. Remarcó que su finalización permitiría atender necesidades de las familias y recuperar parte del trabajo perdido.
El dirigente también señaló que la menor actividad repercute en los corralones y otros negocios que dependen de la demanda de materiales.
La actividad privada no compensa la caída
Sobre la construcción privada, sostuvo que mantiene un movimiento reducido. Mencionó edificios inconclusos, unidades desocupadas y propiedades ofrecidas en venta como parte del panorama que observa en la ciudad.
En ese contexto, consideró que el crédito hipotecario podría orientarse principalmente a la compra de viviendas ya construidas, sin traducirse necesariamente en una reactivación amplia e inmediata de nuevas obras.
Se trata de su evaluación sobre las perspectivas del mercado: durante la entrevista no presentó cifras de operaciones inmobiliarias ni de préstamos otorgados en La Rioja.
Gestiones para sostener una actividad mínima
Spallanzani explicó que el sector busca coordinar con el Gobierno provincial posibles intervenciones en calles, infraestructura y viviendas pendientes.
Entre las alternativas mencionó analizar la capacidad financiera de la Provincia y la posibilidad de que las empresas aporten parte de los recursos mediante financiamiento. No anunció convenios firmados, montos comprometidos ni fechas de inicio.
El objetivo, señaló, es generar una actividad mínima que permita sostener a las empresas y preservar puestos de trabajo.
Un horizonte que considera difícil
El representante empresario expresó una perspectiva negativa para los próximos meses y sostuvo que, bajo las condiciones actuales, no observa una recuperación clara antes de 2027.
También consideró que una eventual demanda vinculada con la minería todavía aparece lejana como alternativa para las constructoras riojanas.
Finalmente, advirtió que los aumentos de materiales y las actualizaciones salariales se producen en un contexto de escasez de obras. Insistió en que la prioridad es recuperar trabajo efectivo para que las empresas y sus empleados puedan sostenerse.
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