De la Encuesta Permanente de Hogares del Indec surgió que la tasa de desempleo cayó a 6,9% de la población económicamente activa. Pero un estudio privado calculó que supera 21,6%, si se toma en cuenta quienes dejaron de buscar un puesto por falta de oportunidades.
La EPH correspondiente al último trimestre de 2012 reflejó que los grandes aglomerados urbanos exhibieron tasas de desempleo más elevadas que el resto del país.
Un análisis desagregado de las tasas de oferta y demanda de trabajadores en los 31 aglomerados urbanos permitió advertir que «ese fenómeno se explica por el ocio indeseado en varios de los distritos menos poblados, ante la imposibilidad de acceder a una actividad remunerada y, en particular, que la tasa real de desocupados supera el 21%», de la población económicamente activa.
Se trata del análisis del Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la UCES que buscó una primera explicación de esos resultados, que «lejos está de responder a éxitos y fracasos de las políticas socioeconómicos de los gobernantes de cada jurisdicción», observa el trabajo.
El informe considera que ese extraño fenómeno responde a «las severas carencias que ofrecen a sus habitantes los aglomerados económicamente menos desarrollados del país para brindar oportunidades laborales atractivas, en calidad y salario o renta, porque ha conducido no sólo a movimientos migratorios en busca de empleos a zonas vecinas, sino también a desistir de sus ofrecimientos en los lugares de residencia».
Ejercicio de simulación
Para demostrar llegar a esa conclusión los técnicos de ese instituto de la casa de altos estudios hizo el ejercicio de estimar «cuál sería la tasa de desempleo si en todas las jurisdicciones se replicara la tasa de actividad laboral que se observó en el Gran Buenos Aires, en un caso, y en la Ciudad de Buenos Aires, como extremo máximo, en el otro: saltaría a 9,1 y 20%, respectivamente, aunque ajustadas por la población proyectada del Censo Nacional se eleva a 10 y 21,6%. Esto es involucra a más de 4,8 millones de personas, en lugar de 1,2 millones que se desprende del dato puro».
Impacto regional
Aparece así como la región más afectada la del Noreste Argentino, conformado por las provincias de Corrientes, Formosa y parte de Misiones (Posadas) y del Chaco (Gran Resistencia), con 32,5%. representa una subestimación de casi 50% del desempleo real en el cálculo oficial.
Le siguen en segundo término las regiones del Noroeste (Gran Catamarca, Gran Tucumán – Tafí Viejo, Jujuy – Palpalá, La Rioja, Salta y Santiago del Estero – La Banda) con 26,2% y la de Cuyo (Gran Mendoza, Gran San Juan y San Luis – El Chorrillo) 25,2 por ciento.
El ejercicio de simulación determinó que existe una desocupación encubierta en el ocio de 33,6 y 32,5% de la fuerza laboral potencial. Incluso, IDELAS-UCES detectó que «en las áreas económicamente más explotadas de la Argentina el desempleo oculto es sustancialmente menor que en el resto de las jurisdicciones, pero saltan también a tasas de dos dígitos altos: 17% en el Gran Buenos Aires; 19,3% en la Patagónica y 21,3% en la Pampeana, con subestimaciones respecto de la informada por la EPH del INDEC entre 17 y 21 por ciento».
Explica el informe de la casa de altos estudios que «la adopción para este ejercicio de simulación de la tasa de participación de la población en el mercado de trabajo que el Indec midió para la CABA no se sustenta en la simplicidad de buscar un caso extremo, sino en que se aproxima a la proporción que predomina en la mayor parte los países desarrollados y en vías de desarrollo, o considerados por la literatura como emergentes».
Y por tanto, IDELAS-UCES estima que «se trata de un aporte para medir la real dimensión de las carencias sociales derivadas de la falta de oportunidades para acceder a una ocupación rentada que se observa en el país».
Más aún porque consideran los expertos de que “esa deficiencia se expresa en muchos casos no sólo en la abstención a la concurrencia al mercado de trabajo de un alto potencial de trabajadores necesitados de generar recursos genuinos para el sustento de sus familias y desarrollo personal, sino también en el renunciamiento a la capacitación básica para poder mejorar sus posibilidades de acceso a tareas calificadas, simplemente porque no advierten posibilidades concretas de contratación en sus lugares de residencia».



Debe estar conectado para enviar un comentario.