El gobierno bajó sus candidatos del ring electoral, tras las quejas de sus socios. Trata de buscar candidatos de consenso y aliados para contrarrestar al sector opositor. Intendentes preocupados ya que su carrera política finaliza en el 2015 debido que la Constitución impide otro mandato. Por ello, algunos participarán en octubre. Las contradicciones del “escriba” de El Mirador

El gobierno puso freno de mano a los candidatos a diputados nacionales, como así también por las bancas en la Legislatura provincial. El cambio de estrategia fue el fiel reflejo de la sección El Mirador de El Independiente que en dos semanas pasó de la euforia electoral al reto por el apresuramiento con vistas a las elecciones legislativas de octubre.
Gustavo Minuzzi salió para frenar el avance de Teresita Madera y le sumaron a la pelea electoral a Jorge Salomón, y Délfor Brizuela exhibió su relación con el gobierno kirchnerista para que sea tenido en cuenta. Por lo cual, se dio una pelea electoral del propio oficialismo, ya que el quintelismo piensa solo en el 2015 y el radicalismo de Julio Martínez prioriza sus embestidas por la corrupción.
Ante de su primera aparición pública, luego de su gira por el país del norte, Luis Beder Herrera le dejó en claro a todos y todas que no tiene candidatos. De esa forma, puso el freno de mano a las candidaturas y rearma la estrategia ya que la mala imagen del gobierno de Cristina Fernández repercutirá de una u otra forma en sus candidatos.
La ministra de Desarrollo Social recorrió la Provincia porque uno de los flancos débiles es que en el interior es desconocida y por eso, tratan de convencer al gobernador para que sea la cara del bederismo en la Capital. Sin embargo, Beder Herrera se entusiasma con la radical Judit Díaz Bazán.
El oficialismo tiene acostumbrado de presentar varias listas ante el electorado y en este caso, no sería la excepción.
La intención de voto de los potenciales candidatos es baja, ya que la imagen positiva de Martínez triplica al tándem oficialista y el retiro de soldados de Ricardo Quintela de la calle pone al justicialismo en una disyuntiva.
Néstor Bosetti trató de ocupar el cargo de armador político durante el viaje del mandatario provincial y los caciques departamentales, los intendentes, le salieron a la yugular porque ven que las intenciones miran el 2015.
Hoy la Constitución provincial les cierra los caminos a todos, llámese gobernador y jefes comunales. Por ello, Minuzzi y Marcelo del Moral han dicho que estarán en las boletas en los cuartos oscuros. El arauqueño como diputado nacional y Del Moral como legislador provincial, y hasta el propio Claudio Saúl deslizó la posibilidad de ser candidato.
Sin reforma constitucional o interpretación del Tribunal Superior de Justicia, manda a 18 diputados al llano y deja camino allanado a ministros, como diputados (especialmente los que no se reeligen en el 2013) para ser el nuevo poder dentro de dos años.
En ese ámbito, los intendentes están dispuestos a demostrar su peso territorial e impulsar elecciones internas en el PJ, para que de allí salgan los candidatos. De salir bien la jugada, ganaran otro trofeo político e intentarán sentarse en la mesa chica.
El fondo de todo es que el bederismo teme que el sector de Quintela no esté con su aparato y sus respectivos candidatos, pero que si juegue a favor de hombres y mujeres alejadas a la Casa de las Tejas, con el solo propósito de menguar el poder del gobernador y sus aliados.
El bederismo da como casi perdido Chilecito por la abrumadora imagen positiva de Julio Martínez, el radical, y por ello ha declarado que la Capital será la madre de todas las batallas.
En el bunker quintelista se atreven a decir que si el bederismo no coloca por lo menos un diputado nacional, el 2015 estará más cerca que muchos ven porque será un acto de agravio a la figura de Cristina. Y se defienden al decir que el estamento a diputados nacionales es solo un problema de la Provincia con la Nación.
Así el bederismo retira sus cartas para tallar y dar de nuevo. Quintela cree que Beder Herrera deberá imitar a Ángel Maza y ser el gobernador quien encabece la lista de diputados nacionales.
En la época de Néstor Kirchner, Maza enfrentó a Carlos Menem como senador. Fue una candidatura testimonial. Habrá que esperar.



Debe estar conectado para enviar un comentario.