Una carita feliz o una carita triste, es el ícono que “los contratados de Desarrollo Social colocan en la planillas de quienes visitan”, denunció Ismael Bordagaray. Es que en la campaña para las PASO vale todo, incluso “presionar a los beneficiarios de planes o de la tarjeta social”. Una manera de hacer política “obsoleta y gastada, una campaña de aprietes porque su soberbia y embriaguez de poder no le permite ver cuál es la realidad: A Beder Herrera los números no le cierran”, remarcó el intendente de Famatina.
A 15 días de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la campaña largó con todo. Y aunque los medios disponibles sean evidentemente disímiles, actos, caminatas y entregas… comenzaron a colmar las horas de aquellos precandidatos que buscan posicionarse y definirse como candidatos para las legislativas de octubre. El objetivo: Un lugar en el Congreso de la Nación.
El domingo 11 de agosto será decisivo y hacia allí apuntan todos. Cueste lo que cueste, aún utilizando burdas estrategias y una “campaña de aprietes” según denunció Ismael Bordagaray.
Es que en la provincia, lo que predomina es la precariedad laboral y en base a ello, giran las promesas electorales: “Todo es precario, en figuras diversas como programas, planes, becas, pasantías o contratos. Los riojanos perdieron completamente los derechos y la estabilidad laboral, son rehenes de una voluntad política que los presiona. Por eso desde Desarrollo Social mandan a los contratados con un listado de los beneficiarios de planes o la tarjeta social”.
“Los visitan todos los días supuestamente para informar dónde votan y en qué mesa, pero les hacen la sugerencia de la importancia de que continúe el proyecto de Beder Herrera y hacia dónde tienen que volcar su voto”, añadió.
Y lo más llamativo es que según afirmó Bordagaray “llevan una planilla donde colocan una carita feliz o triste al nombre de la persona que visitaron. Es una clara presión a los electores, una verdadera campaña de apriete”.
“Es terrible lo que están haciendo, es una vergüenza para la democracia y tienen a la gente de rehenes de esta política opresora de Beder Herrera. Aprietan y con dádivas intentan seguir construyendo su poder político”, remarcó.
“Yoma y Madera es lo mismo: Beder Herrera. Porque él es el dueño del circo”
¿Preocupación? Para Bordagaray, sí porque “a Beder Herrera los números no le cierran y se le cayó esa estrategia de Yoma contra Madera porque es un verso muy grande y la gente se dio cuenta que es hablar de lo mismo, es hablar de Beder porque él es el dueño del circo. No sirvió presentar dos listas que son oficialistas como enfrentadas, porque tanto Madera como Yoma son más de lo mismo y representan lo más puro del bederismo. Estos tipos montan escenarios y hacen acting únicamente con un propósito electoral”.
“Los intendentes y diputados le están haciendo el territorial a Yoma. Empezaron a aparecer diputados e intendentes disidentes que lo acompañan. Y tratan de no rozarse con nosotros porque saben que si están cerca, es una amonestación para ellos, son unos pesos menos para su comuna. Pero ellos son parte de todo este esquema de corrupción y pobreza”, sostuvo.
Sobre los ministros, también hubo opinión: “Los ministros de Beder hacen campaña con los recursos y con el aparato del Estado aunque eso está terminantemente prohibido por ley. Pero hacen actos y entregan tarjetas cuando deberían hacer su trabajo durante los cuatro años de gestión. Que sean ministros pero no cuando están en campaña. Un ministro tiene que recorrer la provincia constantemente. Creo que Álvarez ahora está conociendo La Rioja y Madera también, porque como ministros no hicieron para nada lo que tenían que hacer. Lo hacen ahora porque tienen una necesidad expresa de que los conozcan y tratar de mover la aguja”.
Incluso “el martes el gobernador bajó línea a todo el mundo, a todos sus referentes y los mandó a caminar. Ahora se acordó de que hay que caminar la provincia, pero como él no puede, mandó a los chicos de Desarrollo Social y de Discapacidad”.
Utilizan “una manera de hacer política obsoleta y que esta desgastada”, puntualizó.
“Ojalá algún día podamos ver preso a alguno de estos tipos”
Sobre el modus operandi de ciertos precandidatos, volvió a insistir: “No están haciendo militancia, están en medio de la gestión pública aprovechando actos institucionales para hacer su campaña. Hacen campañas mediáticas tendientes a ensuciar la figura de los demás porque están muy preocupados de perder la hegemonía de poder en la provincia. Ojalá alguna vez podamos ver preso a alguno de estos tipos que se han enriquecido en dos o tres años, a costillas de los riojanos mientras la gente pide mejoras en infraestructura, salud y educación”.
“Estos tipos se enriquecen ellos mismos y son dueños de media provincia, porque se distribuyen las tierras. Tenemos un secretario que en vez de trabajar para la gente, trabaja para los amigos de los funcionarios, amigos del gobernador repartiéndose las tierras y expropiando a la gente que históricamente tiene derecho sobre ellas. Tienen todos los negocios habidos y por haber porque vuelcan los recursos de los riojanos en los agujeros de corrupción como son las SAPEM”, insistió.
Así, bajo la posibilidad de encontrarse en las diversas calles que todos los precandidatos comenzaron a recorrer, Bordagaray aclaró la diferencia con el aparato oficial: “Nosotros podemos dar la cara porque no prometimos en vano, no traicionamos ni mentimos al pueblo. Él y sus candidatos no van a poder. Beder Herrera está preocupado y ahora se acuerda de caminar”.
¿Subestima? Es el planteo al intendente de Famatina. Su respuesta: “A todo el mundo. Siente que es un ser iluminado. Cree que el resto es incapaz pero está totalmente equivocado. Su soberbia y embriaguez de poder no le permite ver cuál es la realidad de la provincia”.
De esta manera, el precandidato por Fuerza Cívica Riojana dejó en claro cuál es el actual escenario sociopolítico en La Rioja: Con lluvia de promesas, calles de por medio, actos partidarios disfrazados de institucionales y la presión para imponerse en las PASO. Aunque el pueblo, ya esté cansado…
“La gente tiene un hartazgo muy grande de la corrupción y quiere un freno porque se está asqueando de todo lo que la clase política oficial está representando. Quiere ver el fin de la gran crisis laboral que existe, porque todos los días se están perdiendo las fuentes de trabajo por falta de políticas de Estado claras que apunten a mejorar la situación y estabilidad de los trabajadores que viven al día. Pero el final del bederismo corrupto, está más cerca de lo que creemos”, culminó afirmando Bordagaray.



