La organización internacional Human Rights Watch, dedicada a la defensa y promoción de los derechos humanos y cuya sede se encuentra en Nueva York, transmitió su preocupación por el ascenso del jefe del Ejército, teniente general César Milani.
Al analizar el tema en su página web, la entidad observó: «Las denuncias creíbles de abusos que implican a Milani permiten dudar seriamente de su idoneidad para estar al frente de las Fuerzas Armadas de la Argentina». Y sostuvo que «en vez de ascender a Milani en estas circunstancias, el Gobierno debería realizar investigaciones exhaustivas e imparciales sobre estos presuntos delitos y actuar para que los responsables rindan cuentas ante la Justicia».
«Según surge de documentos judiciales -recordó la entidad-, Milani habría elaborado un informe sobre la «deserción» de un soldado en la provincia de Tucumán en 1976, que fue víctima de desaparición forzada.»
«En el informe emitido por una comisión de Derechos Humanos provincial, se indicó que era habitual que funcionarios militares informaran la «deserción» de soldados que, en realidad, habían desaparecido. El informe incluye el testimonio de un hombre que acusó a Milani de participar en un allanamiento en su vivienda en la provincia de La Rioja, durante el cual se detuvo a su padre, que luego fue torturado», advirtió.
La organización citó el descargo que el jefe del Ejército hizo al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que recomendó al Gobierno no aprobar el ascenso del militar. Señaló que en la respuesta al CELS, Milani «admitió haber participado en el traslado de personas detenidas desde una cárcel para ponerlas a disposición de autoridades judiciales, pero que simplemente acompañó a los policías que estaban a cargo del traslado y en contacto directo con los detenidos».
«No obstante, las pruebas existentes sugieren que en la cárcel que mencionó hubo personas detenidas por motivos políticos, y es sabido que en esa época los policías en general respondían a órdenes de militares», añadió Human Rights Watch.



