En el 2013 fueron 40 los empleados despedidos sólo de la Asociación Obrera Textil, su titular Ramón Gómez expresó que se encuentra en constante comunicación con representantes de otros sectores de los empleados industriales para definir cómo afrontar el año próximo.
Definió el estado que se vive como de “psicosis y preocupación tremenda”. Explicó que el mismo faltante de elementos básicos que viven a veces en su casa, hoy se replica en las empresas, “cuando vemos que faltan elementos, que no hay materia prima, las personas ya saben lo que puede estar pasando”.
El pago de sueldos y aguinaldos se dio con normalidad a diferencia de otros sectores, pero el principal reclamo de los trabajadores es la fuerte incertidumbre sobre el nuevo año de trabajo que comenzará en febrero. Un término al que Gómez recurre con frecuencia es “suspensión”, uno de los mayores fantasmas de los trabajadores industriales. Al parecer por diversas irregularidades o faltas a su trabajo la empresa coloca una suspensión al operario, y al acumular 29 de estas sanciones queda desvinculado de la fábrica sin percibir ningún tipo de remuneración.
Adelantó que se pedirá que se abran las paritarias para discutir nuevos aumentos salariales, ya que con el aumento del 24% que habían recibido este 2013 quedó absorbido por el proceso inflacionario.
“Las máquinas están andando prácticamente solas, antes se necesitaban seis operarios para una máquina, y hoy andan solas por poco” indicó el trabajador textil y dejó en claro que además de los recortes por ajustes económicos, otros pueden darse por el avance de la tecnología en las fábricas.
Se mostró conforme con la designación de Fernando Rejal como ministro y mencionó que ya tuvieron contacto con él por los problemas que sufre sistemáticamente el Parque Industrial luego del cese de la promoción industrial.



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