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Política argentina · Impacto en La Rioja

Encuesta: El clima social y las perspectivas para el 2014

Llegado diciembre el clima social cambia en la Argentina. Todos lo percibimos y lo sufrimos. Los individuos tendemos a conductas más extremas, en muchos casos más impulsivos e irracionales en lo cotidiano. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia con otros meses del año? Encuesta Giacobbe & Asociados – Encuesta Raúl Aragón & Asociados ENCUESTA DE…

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Llegado diciembre el clima social cambia en la Argentina. Todos lo percibimos y lo sufrimos. Los individuos tendemos a conductas más extremas, en muchos casos más impulsivos e irracionales en lo cotidiano. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia con otros meses del año? Encuesta Giacobbe & AsociadosEncuesta Raúl Aragón & Asociados

ENCUESTA DE OPINIÓN PÚBLICA EN ARGENTINA

ANÁLISIS DE RESULTADOS

Llegado diciembre el clima social cambia en la Argentina. Todos lo percibimos y lo sufrimos. Los individuos tendemos a conductas más extremas, en muchos casos más impulsivos e irracionales en lo cotidiano. ¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia con otros meses del año?

Este estudio es una primera incursión para indagar sobre lo que nos sucede a los argentinos en el último mes del año y aportar al debate social brindando una noción estadística, es decir, poniendo datos a aquellas cosas que hablamos y analizamos en abstracto.

Decidimos investigar lo que denominamos “Clima Social” a partir de las conductas sociales y las conflictividades que expresan. Diciembre vincula simbólicamente a diversos temas de orden histórico, religiosos, antropológicos, culturales y económicos, y se expresan en contextos de orden políticos diversos. Las fiestas navideñas y de año nuevo, el balance personal y grupal de fin de año, los gastos, el trabajo y las vacaciones son solo algunos componentes de la trama compleja de poner fin a un segmento cronológico.

Los resultados son contundentes, en cierta forma esclarecedores y retratan algunas de las situaciones que suceden en grupos etarios y de género en particular.

Cabe aclarar que en la génesis de éste estudio intentamos dejar de lado las preguntas sobre los problemas que, si bien son caóticos e insufribles, son coyunturales como crisis energética, saqueos, cambios de gabinete, problemas de salud de la presidenta, cortes de luz y agua, piquetes, etc.

Nos enfocamos, entonces, en investigar aquellas cosas de base, estructurales, que pueden llegar a influir en el comportamiento personal. Sin embargo, la angustia y la necesidad de “decir” más cosas brotaron por cada resquicio que la encuesta dejó libre (ver apartado sobre última pregunta abierta textual). Nos queda la sensación de que la encuesta, como instrumento de medición y cálculo indispensable, limita la gran necesidad expresiva de la opinión pública en función de todo lo que habría que retratar.

LOS DATOS

Diciembre parece siempre “obligarnos” a un balance anual, siendo que:

• Al 54,3% de los encuestados este balance les resulta malo o muy malo.

• En cambio al 45% le resulta bueno o muy bueno.

Es abismal la diferencia entre las respuestas más extremas:

• Muy Bueno 8,3% vs.

• Muy Malo 23,8%

No se registran diferencias entre sexos pero sí entre edades:

• Los jóvenes (18-35 años) sienten que el 2013 ha sido mejor que para el resto de las edades,

• Mientras que los mayores (61 años en más) sienten que ha sido peor que el promedio general.

En cuanto al cumplimiento de las expectativas que tenían a principio de año:

• El 10,6% señaló que se cumplieron todas,

• El 57,5% que se cumplieron algunas,

• El 20,8% que no se cumplió casi ninguna y

• El 10,5% que no se cumplió ninguna.

El fenómeno es similar al de la pregunta anterior:

• Existe una visión más positiva en jóvenes, y

• Claramente más negativa en mayores.

EN LO LABORAL (respecto del inicio del año):

• El 28,4% siente que está mejor o mucho mejor, pero

• En sentido contrario, el 36,7% está peor o mucho peor.

• Se percibe una mayor pero leve tendencia en el público femenino a utilizar respuestas extremas, y de los masculinos a refugiarse en “estoy igual”.

SEGÚN LAS EDADES:

• Se verifica la visión optimista de los jóvenes en contraste de los mayores.

PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD LABORAL:

• Para el 33% de los encuestados, un problema en diciembre, cuando las empresas se enfrentan a sus balances, meses de inactividad y decisiones cruciales. Este temor es tibiamente más femenino que masculino, y crece claramente con la edad, incluyendo las respuestas ocultas en la categoría Ns. / Nc.

• Mantener el nivel de vida ha costado, casi para tres cuartos de los encuestados (72,5%) mucho esfuerzo.

• Poco esfuerzo representó para el 22,2%, y solamente al 4,1% no le ha costado nada. Claramente, a las mujeres les ha costado más que a los varones, y a los mayores más que a los jóvenes y edades intermedias.

• Los datos recopilados por estas primeras preguntas indican altos índices de negatividad en las respuestas y que, en diciembre, las mujeres y las personas mayores a 61 años tienen una percepción de las experiencias, expectativas y vivencias del 2013 mucho más negativa que los promedios generales.

PASAR LAS FIESTAS

• El 57,4% de los encuestados pasó la Nochebuena con su núcleo íntimo familiar, mientras que

• El 35,4%lo hizo con la familia ampliada.

• El 3% pasó la Navidad sin ninguna compañía, y

• Solamente el 2,2% se reunió con amigos.

• No hay diferencias por sexo, y muy pocas por edad.

• Las edades medias (36-60 años) están levemente más volcadas a los amigos,

• Los jóvenes a la familia ampliada, y

• Los mayores a la soledad.

• El 27,7% de los encuestados, sin embargo, hubiera deseado pasar la Nochebuena con otras personas.

• Los más disconformes son las edades medias y los jóvenes.

Aparece aquí el primer dato que indica cierto nivel de deseo por zafarse del condicionamiento y la conducta social depositada en el imaginario de los amigos.

• Al 32,5% y al 15,8% de ellos le hubiera gustado reunirse con amigos, o con familia y amigos.

• Las edades medias y los jóvenes son más propensos a desear reunirse con los amigos, mientras que los mayores sostienen la idea de lo familiar.

• El 54,4% de los encuestados pasó el Año Nuevo con su núcleo íntimo familiar, mientras que,

• El 25,6% lo hizo con la familia ampliada.

Ambos valores son menores que en Navidad.

• Comparativamente, crece en Año Nuevo la cantidad de encuestados que se reunieron con amigos (13,5%).

• El 2,7% pasó el Año Nuevo en soledad.

Aquí sí existen diferencias por sexos: las mujeres más centradas en la familia íntima, y los hombres levemente en los amigos.

• Por edades, los jóvenes hacia la familia íntima y los amigos, y en los mayores pesa más la soledad.

Similar a lo retratado para la Nochebuena,

• El 27% de los encuestados desea compartir esa noche con otras personas.

Los mayores de 61 años son, sin embargo, los más disconformes.

• Al 37% y al 14,1% de ellos le hubiera gustado reunirse con amigos, o juntando familia y amigos.

• En este caso, son los mayores los más propensos a desear reunirse con los amigos.

• Existe, entonces, aproximadamente un 27% de la población disconforme con las compañías con que festeja cada una de las fiestas, que no son exactamente los mismos.

• El 57% de los que quieren cambiar en Navidad también quieren cambiar en Año Nuevo.

Para estudios de mayor profundidad quedará analizar hasta qué punto las imposibilidades reales o el comportamiento social son las que llevan a más de un cuarto de la población a ocupar un lugar en la mesa que no es el deseado, pero está claramente reflejada aquí la fantasía de más de un cuarto de la población de cambiar el status quo.

La mitad de los encuestados (50,3%) sufre, durante las fiestas, la ausencia de personas significativas. Este guarismo crece notablemente en mujeres, y en las edades mayores.

LOS GASTOS QUE SE REALIZAN PARA LAS CELEBRACIONES DE LAS FIESTAS:

• El 29,8% cree que son muy excesivos, mientras que

• El 41,9% los estima excesivos, respuestas que suman el 71,7% de los casos.

COMPRAS DE REGALOS POR COMPROMISO:

• Al 36,8% le irrita mucho, mientras que

• Al 37% le irrita un poco.

• Al 25,8% no le irrita para nada esa idea.

Son los jóvenes quienes adoptan en este caso respuestas más extremas.

LA PLANIFICACIÓN DE LAS VACACIONES:

No representa un problema significativo para la población encuestada y no parece confirmarse como uno de los condimentos que hacen a los enrarecidos climas de diciembre:

• Al 18,9% le genera conflictos familiares siempre o casi siempre.

• Al 47,6% nunca le genera conflictos.

Aunque se registra que es levemente más traumático para las edades medias (36-60) que para los demás.

SIGNIFICADO DEL FIN DE AÑO

• El 47,3% de los encuestados confirma que diciembre es percibido como un mes corto, donde valen solo los primeros quince días para la toma de decisiones y luego llega el abismo de enero y febrero, donde nada sucede.

• El año siguiente parece comenzar nuevamente con el advenimiento de marzo, paralizando las búsquedas de trabajo y nuevos emprendimientos. Esta percepción es más fuerte cuanto menor es la edad del encuestado.

• Las preguntas, que a lo largo de esta encuesta describen a la población, muestran una a una que es escaso el porcentaje de gente que transita diciembre sin ningún tipo de conflictividad.

EL ESPACIO PARA COMENTARIOS

• Quizás como en ninguna encuesta anterior hemos percibido tanta necesidad de emitir comentarios por parte de los encuestados.

• En el espacio en blanco que dejamos tras la última pregunta, uno de cada cuatro encuestados escribió algún tipo de mensaje.

• Fueron numerosos y a pesar de sus diferentes enfoques y perspectivas todos ellos fueron orientados a pocos temas aglutinantes: Crisis energética, cortes de luz, comentarios políticos, etc.

• Si bien el camino de investigación sobre clima social partía sobre consideraciones del ámbito personal y familiar, éste parece encontrarse sumamente permeable al ámbito general y político.

• Por decirlo de algún modo el ámbito privado resulta cada vez más endeble y de fácil invasión por factores externos.

• Existe una gran necesidad de expresión por parte de los ciudadanos.

• Evidentemente no se reconoce la voz que hable por ellos.

• No la encuentran en sus representantes gubernamentales ni en los medios de comunicación masivos.

• Aparecen en las respuestas dos focos provocativos que generan esta necesidad de “decir”:

• Por un lado, lo que se manifiesta como “autismo”, “negación de la realidad” y “relato” por parte del gobierno, que genera vacío y falta de correspondencia a partir de una palabra ausente que confirme o confronte las cuestiones de todos.

• Por otro lado, los problemas de salud y la fuga del espacio protagónico por parte de la presidenta incrementan la sensación de vacío de poder y ausencia de gobierno, en momentos candentes respecto de temas como inseguridad, impunidad y corrupción generalizada.

• Algunos comentarios coinciden en la noción de sentirse en “tierra de nadie” y la fragilidad del concepto de autoridad.

Giacobbe & Asociados Opinión Pública S. A.

Avenida de Mayo 1410 4º 37 | C.A.B.A.

Tel.: (011) 5218-7777/78/79

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