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De mesas y unidades

pageHay tensión. No la máxima, pero sí tensión entre los sectores bederistas: los pro-rere y los aliancistas. Y hay un elegido. O preseleccionado mejor dicho. Los pro re-re, o sea la conducción de la flamante Mesa Capital (Bosetti, Gustavo Luna, Solorza) se entusiasmó cuando congregó a muchos dirigentes en el hotel Talampaya. Es que la re-re le soluciona la vida a muchos. Dicen que cuentan con adhesión de los intendentes y están trabajando para congregarlos el lunes próximo. Y de paso arman estrategias para socavar a Quintela lo más que puedan, con el objetivo de máxima de quedarse con la intendencia.

También les mandan mensajes buscando el acercamiento de los de la otra Mesa, la ultraflamante de Unidad, donde además de los ya conocidos, se pudo ver que se acopló Javier Tineo, quien era renuente a todo acercamiento al quintelismo. Pero ante la insistencia de Beder de que no será candidato y su renuencia a mostrar las cartas que va a jugar, optó por apoyar a los dialoguistas.

Astuto, Beder los deja jugar y hasta los incentiva indirectamente. Aunque lo dijo en el sur, que no será candidato y lo repitió en la reunión de concejales en el oeste, lo concreto es que el publicitario cordobés Orestes Lucero, de pasado menemista, tiene la misión no sólo de mejorar la imagen del gobierno -por eso ahora desde el oficialismo se habla de “continuidad del proyecto” y consecuentemente la de Beder, pero sin mencionarlo directamente, e ir midiendo constantemente.

Dicen que tiene plazo hasta fin de año. Y que entonces Beder tomaría una resolución definitiva.

Esta semana aterrizó nuevamente en La Rioja y viajó a Chilecito, donde instaló una pequeña oficina. Pero la gran novedad es que de acuerdo a las mediciones de Lucero dicen que el que salió bien posicionado es Quito Saúl, entre el séquito de ministros, algunos de los cuales -también dicen- están por el piso en la consideración popular. La lógica indica que tras algunas reuniones con Saúl, es muy probable que se lo comience a “perfilar” más, es decir darle mayor presencia, más protagonismo, con vistas a… y aquí comienzan las especulaciones, que están al orden del día.

Esta preparación sería con varios objetivos simultáneos. El primero, ser el candidato a la gobernación del sector bederista, en el caso de que Beder no vaya por un nuevo período. El segundo, quedar bien posicionado, para un eventual acuerdo con el quintelismo. Hay varios dirigentes que se imaginan una fórmula Quintela gobernador, Saúl vice. Siempre con la bendición de Beder, claro está. Porque nadie se imagina a Beder yéndose a su casa el 11 de diciembre de 2015.

Beder le confesó hace poco a un viejo amigo suyo, dirigente también él, que se vaya preparando porque “en algún momento vamos a tener que abandonar este barco”, el del kirchnerismo claro está. Ahora atravesado por las desconfianzas internas. Boudou acusa por lo bajo a Randazzo de ser el que filtra datos de la interna presidencial a la prensa. Pero al mismo tiempo dicen que Randazzo crece en las encuestas, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, en desmedro del sciolismo. Lo concreto es que los gobernadores peronistas ya no creen en la capacidad de conducción de Cristina y mucho menos en su equipo económico-político. Le dan la razón a aquello de que La Cámpora es una agencia de colocaciones en puestos bien remunerados. Sólo rezan para que choque lo menos posible el barco de la Argentina.

En el quintelismo también hay seguridades y especulaciones. La seguridad de que Quintela será candidato a gobernador, sino, nada. “Ya hice toda la carrera -dijo a los periodistas- y si busco perdurar en un cargo, no sólo tendré un desgaste tremendo sino que seré un tapón para los jóvenes que vienen pechando”.

Claro que si hay algo concreto en la Legislatura sobre la consulta popular para enmendar la Constitución Provincial, el quintelismo no se quedará de brazos cruzados. Como al pasar dicen que pueden visitar a los diputados uno por uno en sus casas para convencerlos de respetar la Constitución tal como está ahora. También se habla de manifestaciones. Y de última, alianza…con el radicalismo. También se sienten seguros de mantener la primacía en Capital y muchos ya apuntalan a Armando Molina como sucesor de Quintela en el palacio Ramírez de Velasco.

Es cierto que Beder puede apelar a la mayoría especial que él tiene en la Legislatura como para aprobar una enmienda. Aunque con huesos duros de roer como Guzmán Soria, que ya puso muchos peros a la ley de privatización de las Sapem, al igual que Inés B. y Doria. Pero luego eso tiene que ser ratificado en elecciones generales. Que desde ya no serán comicios fáciles, por más que Beder tenga todos los diputados y todos los intendentes. Aún así, haciendo futurología politica, Beder podría ganar todas las elecciones, incluyendo su re-re. La cosa es cómo gobernar bien a partir del once de diciembre de 2015, con prácticamente la mitad de la ciudadanía en desacuerdo. Porque está claro que ningún candidato tendrá aquel 67 por ciento que tuvo Beder.

El radicalismo mientras tanto, espera y se concentra en su interna, que tendrá resolucion en agosto recien. Ya fue publicada la convocatoria. Y ya el concejal Alvaro Recalde, escindido del galvanismo, presentó una 500 fichas. Si bien todavía faltan algunos ajustes para la baja definitiva de Guillermo Galván, Gastón Mercado Luna y Judit Diaz Bazán, ya los consideran parte del pasado. Pero dentro de la Fuerza Cívica, no saben bien qué hacer con Ismael Bordagaray y su filiación massista. Eso repercutió duramente en las asambleas ciudadanas. Se abrió un interrogante que todavía nadie sabe cómo se resolverá.

Por Julio Aiub Morales para Nueva Rioja

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