El obispo de La Rioja, Marcelo Colombo, exhortó a «no ansiar venganza, ni cultivar odio o rencor» sino «asumir enteramente» las enseñanzas de monseñor Enrique Angelelli, a la espera de la sentencia que dará la justicia riojana esta tarde sobre su muerte ocurrida hace 38 años, durante la dictadura cívico-militar.
«Esperamos justicia para que esta sociedad que conformamos conozca la verdad de cuanto aconteció aquella dramática tarde del 4 de agosto de 1976. Dios conduce la historia y sabemos que siempre fracasan los intentos de los prepotentes que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma», dijo Colombo al celebrar una misa en la catedral riojana.
Luego de la misa, el prelado encabezó una procesión con antorchas por la plaza 25 de Mayo y las calles céntricas de la capital, de la que participaron cientos de sacerdotes, consagrados, religiosas y fieles de diversas partes de la provincia, así como referentes de organismos de derechos humanos.
Colombo invitó a seguir «sin titubeos» los caminos que monseñor Angelelli propuso a la Iglesia en La Rioja: «la renovación eclesial, el servicio como contenido y como método de la actuación pastoral, la opción preferencial por los pobres y excluidos, la conversión pastoral de las instituciones».
Según informó la agencia AICA, el prelado dijo que la sociedad riojana también está atravesada por la urgencia de responder «la profundización de la cultura del encuentro y del trabajo, la renovación de la política y la atención a los grandes problemas sociales con vocación de afrontarlos más allá de intereses sectoriales o comportamientos clientelares».
Al comentar los padecimientos que sufrió Angelelli, el actual obispo riojano recordó que «padecía ataques e injustas acusaciones mientras se le impedía el libre ejercicio de su ministerio pastoral».
«No podía aceptar la sugerencia de tomar distancia, de cuidar su propio pellejo, de dejar a su rebaño. Presentía los peligros que se cernían sobre él, pero obraba movido por el Evangelio de Jesucristo en su compromiso personal irrenunciable a favor de los hombres», concluyó.





