El gobernador de La Rioja cruzó con dureza al ministro de Economía tras sus amenazas de investigación judicial. La Casa Rosada le achacó el «desastre» de la economía provincial y el rechazo al régimen de grandes inversiones.
La tensión política entre el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y la administración central de Javier Milei sumó un nuevo capítulo de extrema virulencia, sepultando de manera definitiva cualquier expectativa de tregua institucional. En las últimas horas, lo que comenzó como una disputa por el reparto de recursos federales derivó en un durísimo cruce directo en redes sociales entre el mandatario provincial y el ministro de Economía de la Nación, Luis «Toto» Caputo.
El encargado de encender la mecha fue el titular del Palacio de Hacienda, quien salió al cruce de las constantes críticas de la escudería riojana respecto al torniquete fiscal y el freno absoluto a las transferencias de fondos. Caputo no ahorró descalificaciones hacia el gobernador peronista y le achacó la compleja situación socioeconómica que atraviesa el distrito norteño.
«Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia que, por su culpa, es un verdadero desastre», disparó el ministro de Economía a través de sus canales oficiales.
En esa línea, el funcionario nacional acusó a la gestión de Quintela de aislar deliberadamente a los ciudadanos riojanos de los beneficios del programa libertario por motivos ideológicos: «Por no adherir al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) está privando a los riojanos de más empleo, recursos y mejores salarios». Además, Caputo lanzó un pase de facturas vinculado a la pirotecnia discursiva del pasado: «Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidente».
La respuesta de Quintela: la mira puesta en la Justicia y el 2027
Lejos de ensayar una postura protocolar o enfriar el conflicto, el gobernador de La Rioja recogió el guante y redobló la apuesta con una advertencia de fuerte impacto político. Fiel a su perfil de armador y uno de los principales referentes de la resistencia territorial del PJ, Quintela arremetió contra Luis Caputo y deslizó cuál será la estrategia de la oposición si logra imponerse en las urnas en el mediano plazo.
«Los tipos que hundieron y vendieron al país cada vez que tuvieron oportunidad siguen queriendo mentir y manipular la realidad. Y claro que los vamos a investigar, como corresponde», sentenció de forma tajante el mandatario provincial, acusando al oficialismo nacional de usar «el poder del Estado para ocultar sus culpas».
Para el oficialismo riojano, la narrativa de la Casa Rosada busca «invisibilizar» las consecuencias reales del plan de ajuste en el interior profundo, al que Quintela calificó previamente como una gestión de «miserables y vagos». El gobernador fundamenta su rechazo al RIGI señalando que, bajo el dogma del déficit cero, se busca «facilitar el saqueo de las riquezas y los recursos naturales de nuestro país, entregándolos y dejando a millones de argentinos con las manos vacías».
El contraataque de Quintela se inscribe además en el ajedrez político que ensaya junto a un bloque de gobernadores alineados para disputar la conducción nacional. En los despachos de la gobernación riojana insisten en que, a pesar de los ataques y la retención «ilegal» de los recursos coparticipables, la provincia mantendrá su esquema de tarifas congeladas, el boleto estudiantil y la obra pública menor con recursos propios para amortiguar el impacto del ajuste libertario.




