Lo que alguna vez fue amor y promesas a futuro, ahora es frialdad y distanciamiento. Las relaciones entre Pro de Mauricio Macri y varios candidatos radicales a gobernadores provinciales de cara a las elecciones del año próximo pasaron del acercamiento a la distancia en las últimas semanas.
¿Las razones? Unos y otros coinciden en que el disparador, en la mayoría de los casos, fue y es la exigencia de los responsables de la campaña nacional de Macri: o apoyan al líder de Pro como candidato a Presidente o le permiten jugar la interna contra postulantes de UNEN. O no habrá acercamiento ni acuerdo en el corto plazo.
Para el macrismo, se trata de una cuestión de coherencia frente al electorado y una consecuencia de la suba (según las encuestas) en las chances de Macri. Enojados, varios candidatos radicales hablan de una actitud de «soberbia» de Pro que los lleva, en casos como el de Jujuy durante esta semana, a acercarse a Sergio Massa, rival directo del jefe de gobierno en la lucha por la Presidencia. Pro contesta, a su vez, con la instalación de «candidatos propios» en una docena de provincias, lo que para la UCR es «jugar para el kirchnerismo» y dividir a la oposición.
La foto que Gerardo Morales, presidente de la UCR jujeña y candidato a gobernador, se sacó con Massa el martes pasado, es sólo la punta de un iceberg de negociaciones truncas y distancia, aunque todo está, al decir de un funcionario Pro, en estado de «negociación y charla permanente».
Morales, que dialogó con Macri en duros términos a fines de agosto, cuando éste llegó a la provincia a entrevistarse con dirigentes municipales de la UCR, aseguró esta semana que prefiere a Massa porque «tiene la humildad de discutir». Desde el macrismo aseguran que «nunca» lo contaron como eventual aliado y lo incluyen en un grupo de refractarios a acercarse al macrismo que integran otros dirigentes como el bonaerense Ricardo Alfonsín.
Lo cierto es que, en los últimos días, un grupo de radicales con chances de gobernar sus provincias (José Cano, en Tucumán; Julio Martínez, en La Rioja; Eduardo Costa, en Santa Cruz; Ricardo Buryaile, en Formosa, o Aída Ayala, en Chaco, por dar sólo algunos casos) se reunieron y endurecieron su postura con respecto a Macri y abren las puertas al apoyo que Massa promete darles en su pelea contra el kirchnerismo.
«Massa no habla de lo nacional, no divide a la oposición. Todo lo otro es funcional al Gobierno», se despachó Cano en diálogo con LA NACION. El mismo enojo apenas disimula Martínez, potenciado luego de la recorrida que el propio Macri hizo con el ex técnico de River Plate Ramón Díaz por el centro de La Rioja, anteayer. El radical espera reunirse con Massa el martes, cuando el líder del FR visite la provincia, en otra curiosa coincidencia con la agenda del jefe de Pro.
«Macri nos pide que lo apoyemos a él, o que lo dejemos jugar la interna. Massa no nos pone condiciones, trabaja para derrotar al kirchnerismo en todos lados», se sinceró otro dirigente de la UCR que no esconde su molestia con la «estrategia» de Pro en las distintas provincias.
Cerca de Macri prefieren cargar las tintas en Massa y su forma de «negociar» apoyos. «Massa es muy menemista en la construcción. Les dice a los radicales: vos hablá bien de mí una vez, yo hablo bien de vos tres veces y digo que sos mi candidato a gobernador. En eso tiene éxito, pero demuestra que no tiene estructura propia», ironizaron muy cerca del jefe de gobierno.
En reuniones de la primera plana macrista realizadas esta semana, la «tercera vía» (ir con candidatos propios) quedó fortalecida. «Cada vez se impone más la tesis de ir solos, sin alianzas. Si querés expresar lo nuevo, no se puede ir a medias», afirmó a LA NACION el titular partidario, Humberto Schiavoni.
Para los radicales, hay un mensaje: «Si dirigentes como Sciurano [Tierra del Fuego] o Pechi Quiroga [en Neuquén] no nos incluyen, pierden las elecciones», resumió un estrecho colaborador del jefe porteño.
De todos modos, hay varias excepciones a esta realidad de conflicto. En Córdoba, donde la UCR y Pro se encaminan a continuar la alianza que debutó con éxito en Marcos Juárez el mes pasado, y en Entre Ríos, donde la postulación del senador Alfredo De Ángeli es apoyada por muchos intendentes radicales. «En ningún lado, vamos a ir con Massa», agregan en Pro.
Un hombre del PJ bonaerense suma a Martín Lousteau y a operadores de la UCR a la contienda entre Macri y Massa. «Enrique «Coti» Nosiglia está enojado porque Macri no les «abre» las listas en Capital. Por eso habilita el acercamiento de Massa con Lousteau en Capital, y las buenas relaciones de Massa con radicales de muchos distritos», confió en voz baja la fuente a LA NACION..




