El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ubica a la Argentina en posiciones bajas y demuestra que apenas el 4,8 por ciento de las personas con educación terciaria en los países miembros están desempleadas, mientras que sí lo están el 12,6 por ciento de quienes no alcanzaron el nivel secundario.
En este boletín se considera el panorama internacional del mundo del trabajo y la educación presentado este año por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El impacto del desempleo en la generación más joven arroja luz sobre algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desempleo y, a su vez, ofrece ideas para dar respuestas con políticas educativas.
El nivel educativo tiene impacto en el empleo y la crisis no ha hecho sino aumentarlo.
En los países de la OCDE, apenas el 4,8 por ciento de las personas con educación terciaria estaban desempleadas, mientras que sí lo estaban el 12,6 por ciento de los que no habían alcanzado la educación secundaria.
Entre 2008 y 2011, aumentó la diferencia en la tasa de desempleo entre las personas con un nivel bajo de educación y las que tienen un nivel alto, ya que las personas sin competencias adquiridas por un nivel mínimo de educación se encuentran en una situación muy vulnerable en un mercado laboral inestable.
Los países con cifras altas de jóvenes de 25 a 34 años graduados en programas de formación profesional han tenido éxito al reducir el riesgo de desempleo entre los jóvenes cuyo nivel máximo alcanzado ha sido la educación secundaria.
Los países que tienen una proporción superior a la media (32 por ciento) de adultos jóvenes graduados en programas de formación profesional, como Alemania, Austria, Luxemburgo y República Checa, fueron capaces de mantener las tasas de desempleo de este grupo de edad en niveles inferiores a los ocho puntos porcentuales.
Sin embargo, países como España, Grecia e Irlanda, donde menos del 25 por ciento de los adultos jóvenes se gradúan en secundaria superior en programas de formación profesional, han tenido aumentos en las tasas de desempleo de al menos 12 puntos porcentuales en las personas de 25 a 34 años con sólo educación secundaria.
En los países de la OCDE, el 63 por ciento de los jóvenes de 25 años tiene graduación secundaria, esta proporción asciende al 79 por ciento en Chile, pero en Argentina apenas llega al 41 por ciento.
Si se considera la población de entre 25 y 64 años, tenemos que en los países de la OCDE el 32 por ciento tiene graduación terciaria, esta proporción llega al 29 por ciento en Chile, 17 por ciento en México y apenas el 14 por ciento en Argentina.
En los países de la OCDE, el 29 por ciento de los jóvenes de entre 20 y 29 años de edad asiste a un establecimiento educativo; se destaca que en Argentina esta proporción es casi igual (28 por ciento).
Recordemos lo visto en boletines anteriores, nuestras universidades tienen muchos estudiantes pero pocos graduados.
Una conclusión importante de este panorama internacional de la educación y el empleo es la reducida matriculación terciaria en la Argentina en las carreras científicas y tecnológicas, ya que en los países de la OCDE el 27 por ciento de los estudiantes cursa estas carreras, en México 34 por ciento, en Chile 25 por ciento y aquí apenas el 21 por ciento.
Doctor Alieto Aldo Guadagni
Director del CEA





