El Tribunal Oral Federal de La Rioja comenzó a juzgar hoy al alférez de la Fuerza Aérea, afectado a Inteligencia, Angel Ricardo Pezzetta, por el asesinato de los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville en la ciudad de Chamical, provincia de La Rioja, durante la última dictadura. Pezzetta está acusado por los delitos de homicidio agravado, privación ilegal de libertad y torturas en un proceso residual del juicio que condenó a prisión perpetua en 2013 a Luis Fernando Estrella, Luciano Benjamín Menéndez y Domingo Benito Vera, por el mismo crimen de lesa humanidad.
Esta primera audiencia comenzó con la lectura de la elevación a juicio, en la que el fiscal Darío Illanes imputó a Pezzetta, quien era oficial de inteligencia en la Base Aérea de Chamical, por considerar que en la noche del 18 de julio de 1976 los sacerdotes Murias y Longueville «fueron privados ilegítimamente de su libertad en ese lugar». En esta base de la Fuerza Aérea, según el fiscal, «los sacerdotes fueron sometidos a severo interrogatorio por su militancia y por su vinculación con (el obispo Enrique) Angelelli (asesinado el 4 de agosto del mismo año), además de ser sometidos a malos tratos y torturas tanto físicas como psicológicas».
La muerte de los sacerdotes se conoció por la declaración en sede policial de Julio Carabajal, quien dio cuenta del hallazgo de dos cuerpos a la vera de las vías del ferrocarril a la altura del kilómetro 660/650 el 20 de julio de 1976, cuando regresaba de la refacción de las mismas.
Según el expediente, Murías y Longueville «fueron llevados con sus ojos vendados y maniatados hasta la ladera opuesta del terraplén a la vera de la ruta nacional 38 en donde fueron masacrados con armas de fuego largas y cortas, de distintos calibres, por varias personas».
El fiscal agregó en su escrito de elevación a juicio que «los ejecutores actuaron dentro del marco del accionar de las Fuerzas Armadas durante la pasada dictadura militar y se infiere de tal suerte que la cadena de mando superior a sus ejecutores materiales, encomendaron la labor de inteligencia para llevar a cabo la maniobra al personal de las fuerzas de seguridad que existían en ese momento».
Integran el Tribunal los jueces subrogantes José Fabián Asís, a cargo de la presidencia, Juan Carlos Reynaga y Mario Eugenio Garzón, mientras que el fiscal es Illanes y el defensor particular del imputado, el alférez Pezzetta, es el letrado Juan Carlos Pagotto. Por su parte, son querellantes en el juicio las secretarías de Derechos Humanos de la Nación y provincial, así como las abogadas Viviana y Maria Elisa Reinoso en representación de María Cristina Murias, hermana del asesinado sacerdote Carlos Murias.





